El móvil al volante se mantiene como la distracción más frecuente entre los conductores españoles. Según un estudio elaborado por Prima Seguros, en colaboración con Nielsen, el 58,8% de los conductores reconoce que el teléfono es el principal factor que desvía la atención durante la conducción.
El dato refleja una realidad que también afecta a los desplazamientos diarios en León. Trayectos urbanos, carreteras comarcales, accesos a la capital y viajes por la provincia exigen una atención constante. Sin embargo, acciones como mirar un mensaje, consultar una aplicación o atender una llamada siguen presentes en la rutina de muchos conductores.
El móvil al volante, el mayor riesgo diario
El informe sitúa el uso del teléfono muy por encima de otras distracciones habituales. Consultar mensajes, usar aplicaciones o manipular el dispositivo durante la marcha se consolida como el hábito más peligroso.
Además del riesgo para la seguridad, esta conducta tiene consecuencias económicas y administrativas. La DGT recoge que usar el móvil, leer o enviar mensajes, utilizar auriculares o manipular dispositivos electrónicos mientras se conduce es motivo de sanción. También recuerda que conducir sujetando el móvil con la mano conlleva la retirada de 6 puntos, con una sanción de 200 euros para este tipo de infracciones.
El cansancio también preocupa
El segundo gran factor de riesgo es el cansancio. El estudio señala que el 24,8% de los conductores reconoce haber conducido con sueño o fatiga.
La falta de descanso reduce los reflejos, empeora la capacidad de reacción y puede alterar la percepción del entorno. En carretera, unos segundos de despiste pueden marcar la diferencia, especialmente en vías secundarias o en trayectos largos.
GPS, pantallas y preocupaciones personales
El informe también detecta nuevas distracciones que ganan peso frente a riesgos más tradicionales. Ajustar el GPS, cambiar la música o manipular la pantalla del vehículo afecta al 4,3% de los conductores.
Por su parte, pensar en asuntos laborales o personales mientras se conduce alcanza el 3,6%. Aunque parezca una distracción menos visible, también reduce la concentración y puede provocar errores al volante.
Otras acciones cotidianas completan la lista. Comer o beber durante el trayecto representa el 2,9%, mientras que hablar con pasajeros o atender a niños dentro del coche supone el 2,7%.
Diferencias por territorios
El estudio muestra que las distracciones cambian según la zona. En el centro de la Península, el uso del móvil alcanza el 61,7%, una de las cifras más altas del informe.
En la Comunidad de Madrid, el porcentaje se sitúa en el 61,2%, por encima de la media nacional. También crece el peso de las preocupaciones laborales o personales, con un 4,2%.
En Canarias destaca el cansancio al volante, con un 30,3%, más de cinco puntos por encima de la media nacional. En el noreste, en cambio, aumentan las distracciones relacionadas con pasajeros, niños, comida o bebida durante el viaje.
Una llamada a la prudencia en carretera
Los datos confirman que las distracciones al volante no responden solo a conductas puntuales. Muchas forman parte de hábitos normalizados en el día a día.
Por ello, los mensajes de concienciación siguen siendo clave. Guardar el teléfono, programar el GPS antes de salir, descansar antes de conducir y evitar tareas secundarias puede reducir riesgos en cualquier trayecto.
En León, donde muchos desplazamientos combinan ciudad, rondas, carreteras provinciales y viajes interurbanos, la atención plena continúa siendo una de las mejores herramientas para mejorar la seguridad vial.