El cielo no entiende de límites, y este jueves ha quedado demostrado una vez más en León. Un total de 24 usuarios del Centro de Referencia Estatal de Discapacidad y Dependencia (CRE) de San Andrés del Rabanedo han vivido una experiencia transformadora al participar en la IX Jornada de Vuelo Adaptado, celebrada en las instalaciones de la Academia Básica del Aire y del Espacio de La Virgen del Camino.
La iniciativa, que ya se ha consolidado como una cita imprescindible en el calendario de la inclusión en España, busca algo tan sencillo y a la vez tan potente como acercar el mundo de la aviación a personas con discapacidad y movilidad reducida.
Una experiencia que rompe moldes
Durante la mañana, los participantes disfrutaron de vuelos adaptados de aproximadamente quince minutos. Acompañados por pilotos profesionales, sobrevolaron la ciudad de León y su entorno geográfico, una oportunidad que para muchos de ellos suponía su primera experiencia en el aire.
El subdelegado del Gobierno en León, Héctor Alaiz Moretón, estuvo presente en el evento y no dudó en ensalzar el «enorme valor humano y social» de la actividad.
«Esta jornada rompe barreras y demuestra que todas las personas pueden desarrollarse plenamente y disfrutar de experiencias que muchas veces parecían inaccesibles», destacó el subdelegado.
Redes de apoyo para una inclusión real
Esta novena edición ha marcado un hito importante. Según explicó Maite Gutiérrez, directora del CRE de San Andrés del Rabanedo, por primera vez se ha logrado reunir a usuarios procedentes de distintos centros de la red estatal del Imserso. Esto ha supuesto un despliegue logístico y humano imponente, movilizando a cerca de 60 personas entre personal de apoyo, voluntariado y profesionales de la organización.
Gutiérrez hizo hincapié en el impacto psicológico y social de la actividad:
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Innovación: Sigue siendo una experiencia novedosa y espectacular para quienes nunca habían subido a un avión.
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Apertura: El éxito radica en trabajar directamente con los entornos de las personas, fuera de los centros tradicionales.
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Autonomía: Fomenta una vida plena, activa y conectada con la comunidad.
De la experiencia puntual a la formación de pilotos
El evento contó con el respaldo y la experiencia de la Fundación Las Sillas Voladoras, una entidad pionera en la promoción de la aviación adaptada en España. Su presidenta, Elisabeth Saura, recordó que el objetivo a largo plazo va mucho más allá de ofrecer un paseo agradable.
«Queremos que la gente salga, pruebe lo que es volar y descubra que también puede hacerlo», afirmó Saura, quien además reveló un dato esperanzador: actualmente ya existen aeronaves adaptadas y escuelas de vuelo perfectamente accesibles para personas con discapacidad física que deseen formarse como pilotos.
Por su parte, Juan Carlos Sordoñe, secretario de la Fundación Cielos de León, reafirmó el orgullo que supone para la entidad colaborar en este proyecto, asegurando su compromiso continuo con la divulgación aeronáutica inclusiva.
Un proyecto consolidado
Lo que nació en 2016 como un proyecto experimental es hoy una realidad incontestable. La Jornada de Vuelo Adaptado se ha convertido en una de las insignias del programa del CRE de San Andrés del Rabanedo, un ejemplo práctico de cómo la colaboración entre instituciones públicas, el sector militar y el tejido asociativo puede despejar el camino hacia una sociedad verdaderamente equitativa.
