La apuesta por la movilidad pública en el medio rural está dando sus frutos más ambiciosos. El modelo Buscyl, implantado por la Junta de Castilla y León en julio de 2025, ha transformado por completo los hábitos de desplazamiento en la Comunidad. Así lo refrendan los datos oficiales del primer cuatrimestre de 2026, periodo en el que los viajes interurbanos han alcanzado la espectacular cifra de 3.941.464 trayectos, lo que supone un incremento del 101,3 % respecto al mismo periodo del año anterior, cuando se registraron 1.957.537 viajes.
Estas cifras constatan un cambio de paradigma: el ciudadano está aparcando el vehículo privado en favor del transporte colectivo. Un comportamiento que se repite en el ámbito metropolitano, donde los desplazamientos han crecido un 20,1 % hasta rozar los 3,7 millones de viajes. En total, la suma de ambas redes deja un balance de 7.653.435 viajes en solo cuatro meses, un 51,58 % más que al inicio del ejercicio anterior.
Un modelo de éxito exportado a Madrid
La directora general de Transportes y Logística de la Junta, Laura Paredes, ha sido la encargada de desvelar este balance durante su intervención en el encuentro anual Confebus Summit celebrado en Madrid. En la mesa de debate titulada ‘La movilidad como derecho’, Paredes defendió el caso de éxito castellano y leonés frente a los modelos de gestión de Galicia, Valencia, Castilla-La Mancha y el Consorcio Regional de Transportes de Madrid.
«Buscyl se consolida gracias a las más de 2.600 rutas en Castilla y León, que han registrado 12.072.574 millones de viajes desde su implantación, sustentadas en las 771.906 tarjetas que ya tienen los usuarios de la Comunidad», destacó la directora general.
Las claves del crecimiento: Gratuidad y sostenibilidad
El despegue masivo de usuarios no es casualidad. Responde a una estrategia de discriminación positiva hacia el entorno rural y a factores macroeconómicos que han obligado a las familias a buscar alternativas de ahorro:
-
El factor económico: El incremento de los costes del combustible derivado del conflicto bélico en Oriente Medio ha empujado a trabajadores y estudiantes a sustituir el coche por el autobús para acceder a sus servicios básicos.
-
Evolución a la demanda: El sistema de transporte a la demanda, en el que la Comunidad fue pionera en España hace dos décadas, se ha integrado bajo la marca Buscyl añadiendo el factor de la gratuidad, lo que optimiza las rutas y las adapta a las necesidades reales de los pueblos.
-
Cohesión social: El transporte se gestiona como una herramienta esencial para garantizar la igualdad de oportunidades y luchar de forma activa contra la despoblación en una autonomía marcada por la dispersión geográfica.
Inversión de 34 millones en flotas ecológicas
Para soportar este incremento de la demanda sin perder calidad ni confort, la Junta de Castilla y León ha desarrollado un plan de modernización de flotas respaldado por los Fondos Europeos, con una inversión que supera los 34 millones de euros.
Gracias a estas partidas, ya se han concedido ayudas directas para el achatarramiento de 2.733 vehículos obsoletos y se ha financiado la adquisición de 136 nuevos vehículos cero emisiones (repartidos en 15 camiones y 121 autobuses modernos). Con esta renovación, la administración autonómica reafirma su hoja de ruta: garantizar que residir en el medio rural no suponga una desventaja competitiva ni una pérdida de derechos fundamentales.
