El Campus de Ponferrada volvió a abrir una ventana a la innovación aplicada al monte. La Escuela de Ingeniería Agraria y Forestal y el CIFP de Almázcara celebraron este martes la jornada técnica ‘El Ingeniero Forestal 10.0. La tecnología en el monte’, una cita ya consolidada que suma nueve ediciones desde 2016.
La actividad, desarrollada en las instalaciones del centro de formación profesional, reunió a 22 estudiantes del ciclo de Técnico Superior en Gestión Forestal y Medio Natural. El objetivo fue claro: acercar al alumnado a las tecnologías que hoy emplean ingenieros y técnicos forestales en su trabajo diario.
Durante la sesión, las docentes Flor Álvarez Taboada y Erika García Lima, en colaboración con el profesorado del CIFP, mostraron aplicaciones y metodologías vinculadas al Grado en Ingeniería Forestal y del Medio Natural y al Doble Grado en Ingeniería Forestal y del Medio Natural y Ciencias Ambientales, titulaciones que se imparten en el campus berciano.
Satélites, drones y escáneres para entender mejor el monte
La jornada comenzó con una visión global del desafío forestal. Según se expuso durante la actividad, en la Tierra existen alrededor de tres billones de árboles, una magnitud que obliga a apoyarse en la tecnología para mejorar la planificación, la vigilancia y la conservación de los ecosistemas forestales.
Uno de los puntos más llamativos fue el uso de escáneres láser portátiles de alta precisión, capaces de generar modelos muy detallados y de crear auténticos “gemelos digitales” del bosque. Estas herramientas permiten, por ejemplo, calcular el volumen de madera en pie con un margen de error inferior al 5 %.
Además, los estudiantes conocieron de primera mano las posibilidades que ofrecen las imágenes de satélite y los drones en la gestión forestal. Estas soluciones ya son clave para detectar cambios en la masa forestal, seguir la evolución de las parcelas y mejorar la toma de decisiones sobre el terreno.
Tecnología para detectar plagas, enfermedades e incendios
La formación también puso el foco en uno de los grandes retos del sector: la detección temprana de problemas sanitarios y ambientales. Las herramientas presentadas permiten realizar seguimiento de bosques afectados por plagas y enfermedades, entre ellas los defoliadores de pinos o el chancro del castaño.
La rapidez en la identificación de estas incidencias resulta decisiva. Cuanto antes se detecta un foco, mayores son las opciones de erradicarlo o reducir su impacto. Por eso, los sistemas de observación remota y alerta temprana ganan peso en la gestión forestal actual.
De California a Las Médulas: aprendizaje práctico con incendios reales
La segunda parte de la jornada tuvo un enfoque todavía más aplicado. Bajo el título ‘Desde California a Las Médulas: satélites para el seguimiento de incendios forestales’, el alumnado trabajó con distintas fuentes de datos para elaborar mapas de áreas afectadas por el fuego.
El taller permitió aprender a visualizar zonas con incendios activos en todo el planeta y, al mismo tiempo, trasladar ese conocimiento a casos cercanos. Los participantes analizaron la evolución de terrenos quemados en El Bierzo y La Cabrera mediante imágenes del satélite Sentinel-2.
De este modo, la jornada conectó ejemplos internacionales con la realidad del territorio. Esa combinación de innovación, contexto local y práctica directa volvió a convertir la actividad en una herramienta útil para formar a los futuros profesionales del sector forestal.
Una cita consolidada en la formación forestal de El Bierzo
Con esta novena edición, el Campus de Ponferrada refuerza su apuesta por una enseñanza vinculada a las necesidades reales del monte. La jornada no solo acerca la universidad y la formación profesional, sino que también muestra cómo la digitalización ya forma parte del presente de la ingeniería forestal.
Desde 2016, esta iniciativa ha servido para poner el conocimiento técnico al servicio de nuevas generaciones que deberán afrontar desafíos como los incendios, la sanidad vegetal o la gestión sostenible de los bosques. Y lo hace con una idea de fondo: el futuro del monte también se juega en los datos, en la observación precisa y en la capacidad de actuar a tiempo.
La tecnología forestal en el Campus de Ponferrada ya no es una promesa de futuro, sino una realidad que empieza en las aulas y se proyecta directamente sobre el territorio.