Gobernar es elegir, y para el Grupo Municipal Socialista de Valencia de Don Juan, el actual equipo de gobierno (PP-UPL) ha elegido «lo que luce frente a lo que hace falta». La formación ha alzado la voz para denunciar el estado de abandono que sufre la Plaza de Toros Martínez Zárate, un edificio centenario que es seña de identidad del patrimonio coyantino y que, a día de hoy, presenta deficiencias que ponen en riesgo su estructura y la seguridad de los vecinos.
Goteras de 6.000 euros frente a un presupuesto de millones
El eje de la denuncia se centra en la cumbre del tendido de sombra. Según los socialistas, existen goteras desde hace tres años que el Ayuntamiento aún no ha reparado. Se trata de una intervención menor cuyo coste oscilaría entre los 5.000 y 6.000 euros, una cifra que el PSOE tacha de «insignificante» para un presupuesto municipal que supera los 6,5 millones de euros.
«Resulta contradictorio que el año pasado se diera tanta importancia a una placa conmemorativa con los nombres de los alcaldes y tan poca a la conservación de la techumbre que debe proteger el monumento», lamentan desde las filas socialistas.
El dilema de las prioridades: ¿Toboganes o patrimonio?
Para el PSOE, este descuido es el síntoma de una gestión que apuesta por el escaparate veraniego en detrimento del mantenimiento diario. La crítica apunta directamente a la inversión de 500.000 euros destinados a la instalación de nuevos toboganes en el complejo acuático.
Si bien los socialistas aclaran que no se oponen a la mejora de las instalaciones turísticas, consideran un error estratégico «regatear recursos» en edificios que pertenecen a la identidad de los ciudadanos durante todo el año. El abandono de la Martínez Zárate no es solo estético: el PSOE advierte de que ya se han producido desprendimientos hacia la vía pública, convirtiendo el monumento en un peligro real para los viandantes.
Un llamamiento a Jiménez y Barrientos
Ante esta situación, el PSOE ha instado directamente al alcalde, José Jiménez Martínez, y a Ricardo Barrientos a que actúen de inmediato. Exigen que se realicen las reparaciones necesarias para frenar el deterioro de la plaza y garantizar la seguridad en el entorno del edificio.
La formación concluye que el patrimonio de Valencia de Don Juan no puede ser rehén de una política que solo mira hacia los dos meses de verano, olvidando la protección de los monumentos que sostienen la historia del municipio.