En un llamamiento coordinado, un equipo internacional de investigadores —entre ellos Pablo Zarco-Tejada (IAS-CSIC)— pide que China abra y estandarice el acceso a sus datos de satélites. La petición, publicada en Nature Geoscience, se produce ante los recortes previstos en 2026 para programas de observación terrestre en Estados Unidos que afectarían a NASA, USGS y NOAA. El objetivo: garantizar continuidad de series globales, mejorar la respuesta ante desastres y mantener el progreso científico.
Por qué importa
La observación terrestre sustenta clima, agricultura, agua, incendios, calidad del aire y vigilancia de eventos extremos. Si disminuye la financiación en EE. UU., se resiente la cobertura global. Abrir archivos chinos llenaría vacíos temporales y regionales y diversificaría las fuentes de información.
Potencial infrautilizado de China
Sistemas como Fengyun, Gaofen, Haiyang, Ziyuan, TanSat y SDGSAT-1 ya miden atmósfera, superficie y océanos. Sin embargo, su uso fuera de China es limitado por portales dispersos, documentación escasa, baja interoperabilidad y barreras idiomáticas. Más del 95 % de las publicaciones que citan Gaofen y el 98 % que citan Fengyun provienen de instituciones chinas, lo que evidencia un acceso global aún restringido.
Lecciones de acceso abierto
Estados Unidos y Europa lideraron el acceso abierto con Landsat, MODIS y Copernicus. El impacto económico lo demuestra: Landsat pasó de 3.450 millones de dólares (2017) a 25.600 millones (2023) tras políticas abiertas. El conocimiento se multiplica cuando los datos son libres y estandarizados.
Qué se propone
Los autores recomiendan medidas concretas y factibles:
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Portal centralizado y multilingüe para misiones chinas.
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Adopción de estándares internacionales (metadatos, formatos y APIs).
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Documentación exhaustiva y ejemplos reproducibles.
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Productos listos para análisis y fusión de datos con series globales.
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Programas de formación y proyectos piloto con socios internacionales.
Una ventana crítica para la cooperación
En un contexto de cambio planetario acelerado, el verdadero valor de la observación terrestre reside en el conocimiento que genera. Integrar y abrir los datos chinos reforzará la resiliencia, mejorará la preparación ante desastres y elevará el papel de China en la cooperación espacial y en la lucha contra el cambio climático.
Conclusión: Compartir globalmente los datos de observación terrestre de China es clave para sostener la ciencia y la seguridad mundial ante una posible merma de las fuentes tradicionales.