
La Biblioteca Azcárate de León lleva más de un siglo vinculada a la vida cultural de la ciudad. Inaugurada en 1921, pertenece a la Fundación Sierra Pambley y tiene su sede en el número 2 de la calle del mismo nombre, junto a la Catedral.
Este viernes, 23 de octubre, la víspera del Día de las Bibliotecas ofrece una ocasión para acercarse a su historia. La conmemoración del sábado se celebra este año bajo el lema «Sin profesionales, no hay bibliotecas», elegido por el Ministerio de Cultura.
Una donación que se convirtió en biblioteca
El origen de sus fondos se remonta a 1917, cuando los herederos de Gumersindo de Azcárate donaron su biblioteca a la Fundación. El legado reunía obras de distintas disciplinas y dio lugar a un proyecto cultural que mantiene su nombre.
Manuel Bartolomé Cossío, sucesor de Azcárate en la presidencia del Patronato, impulsó la construcción de un espacio para alojar los libros. El arquitecto Manuel de Cárdenas recibió el encargo.
El resultado fue una sala de lectura en forma de L, inspirada en las bibliotecas inglesas del siglo XVIII. La instalación abrió sus puertas en 1921, en los inmuebles de la Fundación.
El lugar donde nació «Espadaña»
La trayectoria de la Biblioteca Azcárate también está ligada a la literatura. En 1944 albergó el nacimiento de «Espadaña», una revista que forma parte de la historia cultural leonesa.
Además, la Fundación mantiene este espacio como lugar de reuniones científicas, literarias y culturales. Sus estanterías de madera acompañan así una actividad que prolonga su función como punto de encuentro.
Libros que cuentan cómo se enseñaba en León
Sus colecciones permiten seguir parte de la historia de la educación. El fondo general incluye obras de ciencias sociales, filosofía, derecho, pedagogía y literatura.
Por otra parte, la sección de las Escuelas conserva manuales y libros de lectura utilizados en los centros Sierra Pambley. La mayoría se editó durante las tres primeras décadas del siglo XX. A ellos se suma una sección dedicada a la Institución Libre de Enseñanza, que incluye su boletín.
El catálogo puede consultarse a través de RABEL, dentro del apartado «Bibliotecas de Instituciones». La Fundación también ofrece un formulario para solicitar información sobre los fondos.
Una parte del patrimonio, disponible en internet
La consulta digital permite acercarse a algunos ejemplares sin desplazarse. En su sección de libros, la Fundación ofrece descargas en PDF de obras conservadas en la biblioteca.
Entre ellas figuran una edición de 1923 de Reglas y consejos sobre investigación científica, de Ramón y Cajal, y Las adelfas, de Antonio y Manuel Machado, publicada en 1928.
También está disponible «Tierra leonesa», de Modesto Medina Bravo, publicada en 1927. Según explica la Fundación, los ejemplares conservan nombres de alumnas que utilizaron este libro de lectura en la Escuela de León en 1933. Es una huella concreta de las personas que aprendieron con sus páginas.
Asimismo, un proyecto desarrollado con la colaboración de la Sociedad Española para el Estudio del Patrimonio Histórico Educativo permite descargar obras del pedagogo Lorenzo Luzuriaga. Entre los títulos figuran Bibliotecas escolares, Las escuelas nuevas y El analfabetismo en España.


