
Castilla y León dio un nuevo impulso a la economía circular durante 2025 con la recuperación y tratamiento del aceite industrial usado generado en la comunidad. A lo largo del año se contabilizaron 9.448 toneladas brutas de este residuo peligroso, procedentes de cerca de 5.000 establecimientos distribuidos por buena parte del territorio autonómico.
Según los datos facilitados por SIGAUS, tras retirar el agua y otros sedimentos se obtuvieron 7.991 toneladas netas de aceite usado, valorizadas en su totalidad. El tratamiento permitió recuperar materias primas y obtener cerca de 3.000 toneladas de nuevos lubricantes y otras 3.000 toneladas de fuel industrial.
El impacto de este proceso va más allá del aprovechamiento del residuo. Para conseguir una cantidad equivalente de recursos mediante los sistemas convencionales basados en el refino de petróleo habrían sido necesarios 1,7 millones de barriles de crudo.
Más de 10.000 recogidas en Castilla y León
El aceite industrial resulta imprescindible para lubricar motores, maquinaria y numerosos equipos industriales. Sin embargo, con el uso pierde sus propiedades y puede incorporar sustancias tóxicas y metales pesados.
Por este motivo, pasa a considerarse un residuo peligroso que requiere una gestión específica. De hecho, un solo litro de aceite industrial usado puede llegar a contaminar hasta un millón de litros de agua.
Durante 2025, este residuo se generó en 4.874 establecimientos de Castilla y León. El 43% correspondía a talleres mecánicos y otro 17% a instalaciones industriales.
No obstante, la generación también procede de actividades vinculadas al transporte, la agricultura, el comercio o la hostelería. Esta variedad explica que los puntos de recogida estén muy dispersos por el territorio.
Las empresas gestoras colaboradoras de SIGAUS realizaron durante el año 10.051 operaciones de recogida en 1.017 municipios castellanoleoneses.
La recogida llega también al medio rural y a la montaña
La dispersión territorial supone uno de los principales retos para la gestión del aceite industrial usado en Castilla y León. Especialmente, en una comunidad caracterizada por la existencia de numerosos municipios pequeños y zonas rurales alejadas de los principales núcleos industriales.
En 2025 se recuperaron 3.794 toneladas de aceite industrial usado en zonas rurales. Además, otras 2.143 toneladas procedieron de zonas de montaña.
Asimismo, se recogieron 1.470 toneladas en municipios con menos de 1.000 habitantes.
El sistema busca garantizar que la recuperación del residuo también sea viable en aquellos lugares donde las distancias y la menor concentración de puntos generadores elevan los costes logísticos.
Recogidas junto a espacios naturales como el Valle de Laciana
La gestión resulta especialmente relevante en zonas próximas a espacios de elevado valor ambiental.
En las inmediaciones de áreas naturales protegidas, entre ellas las reservas de la biosfera de la Meseta Ibérica y del Valle de Laciana, SIGAUS recogió 301 toneladas de aceite usado en 240 puntos generadores.
La referencia a Laciana tiene especial interés para la provincia de León, debido al valor ambiental de este territorio y a la importancia de prevenir la llegada de contaminantes al suelo y a los recursos hídricos.
Además, en establecimientos situados en el entorno de ríos, lagos y embalses se recuperaron otras 258 toneladas de aceite usado en 184 puntos.
La retirada correcta del residuo es especialmente importante en estas zonas. Según la información aportada por SIGAUS, un vertido de aceite industrial usado en el agua puede permanecer en el medio durante 15 o incluso 20 años.
Casi 3.000 toneladas de nuevos lubricantes
Una vez recogido, el aceite usado pasa por distintos procesos para eliminar agua, sedimentos y otras impurezas. Después, puede recuperarse su contenido material o energético.
De las 7.991 toneladas netas gestionadas en Castilla y León durante 2025, el 60%, equivalente a 4.771 toneladas, se destinó a regeneración.
Este procedimiento permite obtener bases lubricantes que posteriormente pueden utilizarse para fabricar nuevos aceites. De esta forma, el producto vuelve al mercado y se cierra su ciclo de utilización.
A partir del aceite regenerado en la comunidad se obtuvieron 2.987 toneladas de nuevos lubricantes.
Según SIGAUS, esta cantidad permitiría llenar el cárter de alrededor de 737.000 turismos.
Además, el proceso ofrece un elevado nivel de aprovechamiento. Aproximadamente, con tres litros de aceite usado pueden obtenerse dos litros de nuevo lubricante.
Otras 2.898 toneladas se convierten en fuel industrial
La parte restante del aceite recuperado, 3.220 toneladas, se destinó a valorización energética.
Mediante este tratamiento se produjeron 2.898 toneladas de fuel BIA, un combustible industrial con bajo contenido en azufre empleado principalmente en hornos y calderas.
Por tanto, el aceite industrial usado deja de convertirse en un problema ambiental para transformarse en una materia prima capaz de sustituir parcialmente recursos procedentes del petróleo.
Este modelo de economía circular del aceite usado en Castilla y León también reduce el consumo energético relacionado con la obtención de materias primas vírgenes.
Cerca de 5.000 toneladas de CO₂ evitadas
La regeneración y valorización energética del aceite recogido en Castilla y León durante 2025 permitió evitar la emisión de 4.947 toneladas de CO₂, según los cálculos de SIGAUS.
La reducción se produce porque recuperar los materiales presentes en el aceite usado requiere menos energía que producirlos desde cero mediante procesos vinculados al petróleo.
El director general de SIGAUS, Eduardo de Lecea, considera que los resultados alcanzados en la comunidad muestran la eficacia de un modelo que lleva dos décadas permitiendo recoger el aceite allí donde se genera y devolverlo posteriormente al ciclo productivo.
Desde la entidad destacan que este residuo representa un ejemplo práctico de cómo la economía circular puede generar nuevos recursos y, al mismo tiempo, reducir la presión ambiental asociada a la producción convencional.
SIGAUS es un Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor encargado de financiar y garantizar la correcta gestión de los aceites industriales usados. Sus empresas adheridas representan cerca del 90% del aceite lubricante comercializado en España.
La actividad responde a las obligaciones establecidas para fabricantes e importadores de lubricantes, que deben garantizar la gestión adecuada de estos productos cuando llegan al final de su vida útil.



