
La Junta de Castilla y León y la cooperativa ACOR han distribuido 50 toneladas de pulpa de remolacha entre varias explotaciones ganaderas de la provincia de León afectadas por los incendios forestales. El reparto forma parte del dispositivo destinado a garantizar alimento, forraje y paja para los animales en las zonas damnificadas.
El vicepresidente primero de la Junta, Carlos Pollán, ha supervisado una de las entregas en la explotación bovina SAT GARFI, situada en Santa María del Condado. Allí ha llegado un camión cargado con 25 toneladas de pulpa de remolacha.
Un segundo vehículo, con otras 25 toneladas, se ha desplazado hasta Castro del Condado, donde el alimento ha sido distribuido entre otros dos ganaderos afectados por el fuego.
50 microsilos para las explotaciones ganaderas de León
La colaboración entre la Junta y ACOR ha permitido movilizar dos camiones con un total de 50 microsilos de pulpa de remolacha. Cada uno de ellos tiene capacidad para almacenar una tonelada.
La primera partida se ha destinado a SAT GARFI, una explotación que cuenta con más de 250 cabezas de ganado bovino. Mientras tanto, el resto del suministro ha llegado a otras explotaciones de Castro del Condado.
ACOR se ofreció a colaborar con la Administración autonómica para facilitar alimento a los ganaderos perjudicados. La Junta ha destacado la rapidez de esta respuesta dentro del operativo puesto en marcha tras los incendios forestales.
Durante la visita, Pollán ha estado acompañado por el director general de Producción Agrícola y Ganadera, Juan José García García; el delegado territorial de la Junta en León, Eduardo Diego, y el jefe del Servicio Territorial de Agricultura y Ganadería, Fidentino Reyero.
Doce explotaciones de León ya han recibido suministros
Según los datos facilitados por la Junta de Castilla y León, 16 explotaciones de la provincia de León han solicitado hasta ahora suministro de alimento, forraje o paja debido a las consecuencias de los incendios.
De ellas, 12 ya han sido atendidas. En concreto, la Administración autonómica ha distribuido más de 46.380 kilos de forraje entre siete explotaciones de ganado bovino y equino.
El dispositivo también presta apoyo al sector apícola. Otras cinco explotaciones han recibido 508 litros de alimento energético y 76 kilos de alimento proteico para atender las necesidades de las colmenas afectadas.
La Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental mantiene sus equipos desplegados en las áreas dañadas. Servicios veterinarios oficiales, Secciones Agrarias Comarcales y Unidades Veterinarias participan en la detección de necesidades y en la distribución de recursos.
El objetivo, según la Administración autonómica, es garantizar el bienestar de los animales y permitir que las explotaciones puedan mantener su actividad mientras avanzan las tareas de recuperación.
Más de 1,26 millones de kilos distribuidos en Castilla y León
El operativo no se limita a la provincia leonesa. La Junta asegura que ya ha repartido más de 1.265.940 kilos de alimento, forraje y paja entre explotaciones afectadas de Ávila, León, Salamanca, Segovia y Zamora.
La distribución se adapta a las necesidades detectadas en cada explotación. De esta manera, los recursos disponibles se dirigen a las zonas donde existe una mayor urgencia tras los daños provocados por los incendios forestales.
La Consejería mantiene, además, personal sobre el terreno para acompañar a agricultores, ganaderos y apicultores durante el proceso de recuperación.
La Junta prepara ayudas directas de 5.500 euros
Junto al suministro de alimento para el ganado, la Junta trabaja en la tramitación de ayudas directas de 5.500 euros destinadas a agricultores y ganaderos profesionales cuyas explotaciones hayan sufrido daños por los incendios.
La previsión de la Administración autonómica es que estas ayudas puedan abonarse durante el mes de agosto.
Para acelerar los pagos, la Consejería plantea un procedimiento simplificado. El sistema prevé cruzar datos de la Seguridad Social con la información disponible sobre las superficies y explotaciones afectadas.
Con este método, la Junta pretende reducir la documentación que deben presentar los profesionales y acelerar tanto la concesión como el abono de las ayudas.
La medida se suma al suministro de alimento, forraje y paja para ofrecer una doble respuesta a la emergencia: cubrir las necesidades inmediatas de los animales y facilitar recursos económicos que ayuden a las explotaciones de León a recuperar su actividad.


