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Como consecuencia, Volodímir Zelensky tiene previsto viajar a Washington este viernes para cerrar el trato una vez que la Administración Trump ha renunciado a los puntos más incómodos, que antes impedían que el gobierno ucarnaiano diera su ‘ok’ definitivo
Al parecer, el pacto establece que el 50% de los ingresos generados por la explotación de estos recursos aún inexplorados irán destinados a un fondo conjunto de inversión. En este fondo, la contraparte estadounidense tendrá mayor capacidad de decisión, con el objetivo de canalizar las inversiones hacia proyectos económicos clave en Ucrania.
El texto final acordado excluye condiciones presentes en borradores anteriores, como la exigencia de una contribución económica de 500.000 millones de dólares. Sin embargo, Ucrania no logró que EEUU incluyera un compromiso expreso de continuar apoyándolo militarmente tras la firma del acuerdo
Trump subrayó además la importancia del acuerdo, calificándolo como «fundamental«. Argumentó que la ciudadanía norteamericana respalda esta iniciativa porque considera que bajo la anterior administración de Joe Biden, el dinero enviado a Ucrania se gestionaba de manera poco eficiente: «Biden estaba despilfarrando fondos».
La resistencia de Ucrania a sellar el acuerdo se centraba en ajustar los términos planteados por Washington, exigiendo la inclusión de compromisos específicos que aseguraran la continuidad de la ayuda estadounidense. Asimismo, Zelensky dejó claro que no avalaría ningún contrato abusivo que hipotecara el futuro de las próximas generaciones de su país.
Si Rusia da su ok, puede que estemos ante las últimas semanas del conflicto armado, aunque aún queda por resolver los temas más complicados: el reparto de territorios en discusión entre ambos países.