Melchor, Gaspar y Baltasar ya han pasado por León. En una visita sorpresa al Colegio Divina Pastora, Sus Majestades de Oriente acudieron el viernes 19 de diciembre, coincidiendo con el último día lectivo antes de las vacaciones, para saludar de cerca a alumnos, familias, profesorado y personal no docente. El encuentro, cargado de emoción, sirvió para transmitir buenos deseos navideños y entregar un pequeño recuerdo como reconocimiento al esfuerzo realizado durante el curso.
La escena se vivió con especial intensidad en las aulas y pasillos del centro. En las semanas previas, el alumnado —conocidos cariñosamente como “Pastorinas”— había preparado con ilusión sus cartas, que fueron depositadas en el Buzón Real del colegio. Los pajes reales se encargaron de recogerlas y hacerlas llegar a sus destinatarios, un detalle que elevó aún más la expectación.
Aunque la ilusión se asocia a menudo a los más pequeños, esta vez el entusiasmo fue general. Los estudiantes de cursos superiores también participaron y no quisieron perderse el momento, demostrando que la magia de la Navidad no entiende de edades cuando se vive en comunidad.
Un AMPA clave en la organización de la Navidad en el centro
Desde el Colegio Divina Pastora, la dirección y la comunidad educativa han querido subrayar el papel del AMPA, al que agradecen su implicación y colaboración constante en la programación navideña. Entre las iniciativas destacadas, el centro remarca varias acciones que han dado forma al ambiente festivo:
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Decoración del Árbol de Navidad del colegio, este año con siluetas de bombillas adornadas con motivos navideños.
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Participación en la decoración de árboles navideños en entidades sociales de la ciudad, como la Asociación La Fontana, la Asociación contra el Cáncer de León y el Hogar del Transeúnte.
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Preparación del tradicional Belén de Cumbres, que este año se instaló en Lorenzana.
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Coordinación de la visita de los Reyes Magos, uno de los momentos más esperados por toda la comunidad escolar.
Un mensaje que va más allá de un día
La presencia de Sus Majestades de Oriente dejó una estampa que el colegio quiere convertir en impulso para el resto del año. La visita no solo llenó de sonrisas el final del trimestre, sino que reforzó valores que el centro considera esenciales: alegría, ilusión, convivencia y espíritu navideño.
Con este tipo de actividades, el Colegio Divina Pastora busca fortalecer la unión entre familias, alumnado y equipo educativo, y recordar que la educación también se construye con experiencias compartidas, cercanas y positivas.
