La Secretaría de Sanidad de Unión del Pueblo Leonés (UPL) ha reafirmado su compromiso de defender los derechos sanitarios de los vecinos de la Región Leonesa. La formación sostiene que la asistencia debe estar garantizada con independencia del lugar de residencia y advierte de que no se puede permitir una sanidad con “ciudadanos de primera y de segunda”.
La responsable del área, Rosa Quintanilla, procuradora en las Cortes autonómicas, mantuvo un encuentro de trabajo con representantes de la Unión Sindical Obrera (USO), entre ellos Carlos Quiñones y Víctor Pérez. Durante la reunión, ambas partes analizaron la situación de la Atención Primaria en León y coincidieron en señalar un “progresivo deterioro” del sistema sanitario público.
Según expusieron, los principales problemas se concentran en la falta de planificación, la escasez de recursos humanos, el envejecimiento de las plantillas y la ausencia de políticas eficaces para atraer y retener profesionales sanitarios.
Preocupación ante el verano y las zonas rurales
UPL y USO mostraron especial inquietud por la llegada del periodo estival. En años anteriores, los meses de verano han estado marcados por dificultades para cubrir vacaciones, una situación que, según advirtieron, puede volver a tensionar la red sanitaria.
Quintanilla subrayó que León y, de forma particular, las zonas rurales de difícil cobertura, sufren una pérdida constante de profesionales. A ello se suma el incremento de la carga asistencial y el retraso de infraestructuras sanitarias consideradas esenciales.
La dirigente leonesista advirtió de que esta combinación de factores está comprometiendo tanto la calidad de la atención sanitaria como las condiciones laborales del personal del sistema público.
USO alerta de déficit médico y falta de incentivos
Durante la reunión, USO trasladó un informe detallado sobre los problemas que afectan a los distintos perfiles profesionales del sistema sanitario. En el caso del personal médico, el sindicato denunció la insuficiencia de las plantillas orgánicas, la falta de incentivos y la escasa capacidad de las ofertas laborales para atraer facultativos.
También puso el foco en las zonas de difícil cobertura, donde la falta de profesionales agrava la desigualdad territorial en el acceso a la sanidad. En este punto, se defendió la necesidad de ampliar plazas universitarias de Medicina y de desarrollar estrategias de fidelización para evitar que los profesionales opten por otros territorios con mejores condiciones.
Además, USO señaló problemas relacionados con las guardias médicas, al afirmar que en ocasiones no se respetan los periodos de descanso legalmente establecidos debido a las necesidades del servicio.
Enfermería, TCAE y especialistas: perfiles clave
El informe sindical también abordó la situación de la enfermería. USO alertó de un déficit estructural de profesionales y reclamó reforzar la presencia de perfiles especializados, como matronas, fisioterapeutas y enfermeras especialistas.
Asimismo, defendió la adecuación de plazas y convocatorias públicas a las especialidades oficialmente reconocidas. A su juicio, esta medida permitiría mejorar el reconocimiento profesional y adaptar mejor las contrataciones a las necesidades reales del sistema.
Otro de los puntos destacados fue la incorporación de Técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE). Según se expuso, su refuerzo ayudaría a mejorar la atención, reducir la sobrecarga del personal de enfermería y garantizar condiciones laborales más equilibradas.
Mantenimiento, administrativos y celadores
La reunión también abordó la situación del personal de Gestión y Servicios. USO criticó la externalización de determinados servicios de mantenimiento, al considerar que esta práctica provoca una pérdida de eficacia y un deterioro de los centros de Atención Primaria.
Igualmente, se puso sobre la mesa la problemática del personal administrativo, cuyas contrataciones, según el sindicato, presentan deficiencias relevantes. A ello se suma la falta de celadores en determinados servicios, una carencia que puede dificultar la aplicación de protocolos administrativos y generar pérdidas económicas para SACyL.
UPL pide una planificación sanitaria ajustada al territorio
Tras analizar la situación, UPL y USO coincidieron en la necesidad de una planificación sanitaria más adecuada a la realidad demográfica y territorial de la provincia. La formación leonesista considera que el actual modelo de Atención Primaria en León requiere una adaptación profunda.
A su juicio, se ha consolidado un sistema en el que el acceso a una prestación sanitaria digna depende, en buena medida, del código postal. Por ello, reclaman medidas que garanticen una atención homogénea, accesible y de calidad en todo el territorio.
Ambas organizaciones concluyen que la Atención Primaria en la provincia de León atraviesa una etapa de creciente deterioro debido a la insuficiente dotación de personal, la falta de planificación y la ausencia de políticas efectivas para fidelizar profesionales.
Compromiso para trasladar las demandas a la Junta
UPL anunció que trasladará estas reivindicaciones a la Junta de Castilla y León. El objetivo, según la formación, es impulsar medidas urgentes que permitan reforzar la sanidad pública en la provincia.
La organización defiende una Atención Primaria fuerte, cercana, accesible y humanizada, capaz de garantizar la igualdad sanitaria a todos los ciudadanos, vivan donde vivan.
Quintanilla aseguró que UPL velará por un aumento de las partidas presupuestarias destinadas a sanidad y reclamó al Gobierno autonómico que actúe para responder a las necesidades de la población.
