La Unión del Pueblo Leonés (UPL) ha reclamado abrir un debate “sereno pero profundo” sobre la situación de la Región Leonesa después de conocerse los últimos datos del VII Observatorio Económico 2026 de Proyecto León y las conclusiones del IX Informe FOESSA sobre exclusión y desarrollo social en España. En plena campaña, la formación sostiene que el modelo autonómico actual no está corrigiendo la pérdida de población, la menor creación de empleo y la brecha de renta en León, Zamora y Salamanca.
Según el informe de Proyecto León, la Región Leonesa triprovincial ha pasado de 1.118.188 habitantes en 1983 a 940.825 en 2025, lo que supone una caída del 15,86%. En ese mismo periodo, la Región Castellana retrocede un 0,99%, mientras que el conjunto de Castilla y León pierde un 7,41%. El estudio añade que, entre 2020 y 2025, las provincias castellanas crecieron un 1,32%, frente al descenso del 1,62% registrado en la Región Leonesa.
La divergencia también aparece en el empleo. El observatorio cifra en 67,75% el aumento de la población ocupada en las seis provincias castellanas desde 1982, mientras que en la Región Leonesa el crecimiento se queda en 20,75%. En el caso de la provincia de León, el documento recoge incluso un ligero retroceso, con 176.000 ocupados en 2025 frente a 177.300 en 1982.
La renta por habitante refuerza esa fotografía. El informe sitúa el PIB per cápita de 2023 en 30.255 euros para la Región Castellana y en 27.765 euros para la Región Leonesa triprovincial, una diferencia de casi 2.500 euros por persona. Además, el estudio ubica a la Región Leonesa en el 72,82% de la media de la UE-27, por debajo del 79,35% de la Región Castellana.
UPL enmarca estos datos en un problema de fondo. El IX Informe FOESSA advierte de una “fragmentación social” ligada a factores como la precariedad estructural, el impacto generacional desigual y la erosión de la cohesión social. La formación leonesista interpreta que ese diagnóstico encaja con territorios que acumulan envejecimiento, menor dinamismo económico y pérdida continuada de oportunidades.
La crítica política de UPL se dirige tanto a la Junta de Castilla y León como al Gobierno central. En su planteamiento, la respuesta no pasa por anuncios puntuales, sino por una estrategia de desarrollo económico, política industrial, infraestructuras estratégicas e incentivos empresariales adaptada a la realidad de León, Zamora y Salamanca. La formación defiende que el debate debe centrarse en empleo, vivienda, servicios públicos, oportunidades para los jóvenes y futuro del medio rural.
El partido también vincula esta denuncia al debate electoral emitido por RTVE. La cadena pública confirmó que en ese encuentro participaron PP, PSOE y Vox, con cuatro bloques temáticos entre ellos el medio rural, la despoblación y la economía. UPL considera que su ausencia dejó fuera del foco los datos que ahora pone sobre la mesa sobre la Región Leonesa.
En ese contexto, la candidata de UPL, Alicia Gallego, insiste en que el problema “no es coyuntural”, sino estructural, y defiende una respuesta política de la misma magnitud. La formación sostiene que la discusión ya no puede limitarse a diagnósticos generales, porque los indicadores muestran una brecha territorial mantenida durante décadas.
Con esta posición, UPL intenta situar en el centro de la campaña un mensaje claro: que la despoblación, la debilidad del empleo y la menor renta no son fenómenos aislados, sino síntomas de un modelo que, a su juicio, no está funcionando para la Región Leonesa. Los datos del observatorio y el contexto social descrito por FOESSA refuerzan así una reivindicación que el partido quiere convertir en eje político en estas elecciones.
