
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha concedido la primera autorización formal en España para la circulación de coches autónomos de nivel 4. La medida permite el inicio de un programa piloto conjunto desarrollado por la alianza entre Uber, WeRide y AVOMO, tres compañías que han articulado sus operaciones para integrar esta tecnología en el ecosistema del transporte de pasajeros.
Dentro de este esquema de colaboración, cada entidad asume una función operativa específica. Uber integra la opción de viaje dentro de su plataforma digital, la firma WeRide aporta los vehículos con la tecnología de automatización y AVOMO asume la gestión logística de la flota sobre el terreno.
El despliegue inicial contempla 20 vehículos que operarán bajo condiciones de prueba restringidas. Durante la primera fase, las unidades realizarán labores de mapeo y trayectos de ensayo en zonas con alta densidad de tráfico y elevada demanda de servicio. Cada coche contará de forma obligatoria con un operador humano a bordo para supervisar la trayectoria y responder ante eventualidades en la vía. Por el momento, la regulación no ha fijado un calendario para la retirada de este personal de supervisión.
La normativa actual establece una distinción técnica precisa sobre el tipo de automatización autorizada. El nivel 4 de conducción autónoma permite que la tecnología asuma la totalidad de las tareas de guiado y tome decisiones sin requerir la intervención humana ante imprevistos. Sin embargo, su funcionamiento queda acotado a un entorno geográfico delimitado y previamente cartografiado. Esta categoría se sitúa justo por debajo del nivel 5, el grado máximo de automatización, donde el sistema opera en cualquier vía o condición meteorológica y prescinde por completo de elementos como el volante o los pedales.
España se convierte así en la tercera localización europea donde Uber implementa este tipo de pruebas operativas, tras las experiencias previas desarrolladas en Londres y Zagreb. Las empresas participantes prevén iniciar la recogida de pasajeros a finales del año 2026, condicionado a la superación de los ensayos en curso y a la obtención de los permisos regulatorios finales por parte de las autoridades competentes.
