Villaquilambre ya tiene nombre propio para una de sus citas más esperadas del calendario tradicional. La centenaria Teresa Álvarez de Celis recibirá la distinción de Águeda de honor 2026 en un acto organizado por el colectivo de águedas del municipio y el Ayuntamiento.
La ceremonia de traspaso del bastón de mando se celebrará el 8 de febrero, a partir de las 11:00 de la mañana, en el salón de plenos. Tras la recepción, la Águeda y los miembros de la corporación municipal, acompañados por vecinos y el grupo Zarzagán, recorrerán las calles de la localidad en comitiva hasta la iglesia.
La jornada continuará con una comida de hermandad y, ya por la tarde, un cierre musical con el concierto de las pandereteras Ruxideira, en una programación que busca unir reconocimiento institucional y cultura popular.
Una vida ligada a León y a Villaquilambre
Teresa Adamira Álvarez de Celis nació en Solana de Fenar el 26 de julio de 1925. Hija de un techador y una tejedora, la posguerra marcó su juventud y la obligó a trabajar desde muy temprano, sirviendo en varias casas, primero en Canseco y más tarde en León.
Con 20 años llegó al Molino de Villaquilambre, donde conoció a Teresa —su jefa—, que acabó siendo también su profesora y compañera de música. Allí comenzó una etapa especialmente recordada en el municipio: la de las pandereteras, junto a Nieves, con un repertorio que con los años se convertiría en memoria colectiva.
La música, una herencia familiar
Su vínculo con la música venía de casa. “Sus padres, abuelos y tíos eran muy bailarines y cantaban en todas las fiestas”, recuerda su hija, Sofía. Ese impulso familiar se mantuvo con el tiempo y encontró un nuevo recorrido cuando el grupo La Braña recuperó canciones y tonadas que Teresa y sus compañeras conservaban en la memoria.
A partir de ahí, sus actuaciones se hicieron habituales en celebraciones locales. Participaban en fiestas, acompañaban carros engalanados del municipio y ponían sonido a citas tan reconocibles como San Froilán o la festividad de Reyes, reforzando el papel de las pandereteras como hilo conductor de la identidad leonesa.
Del bar La Raya al reconocimiento municipal
Más tarde, Teresa se casó con Alejandro Fernández. Juntos regentaron el bar La Raya durante más de 30 años, un lugar que muchos vecinos todavía mencionan como punto de encuentro del día a día. Teresa es madre de tres hijos, abuela de cinco nietos y bisabuela de una biznieta.
El municipio ya le había mostrado su cariño recientemente. El 19 de octubre, el Ayuntamiento de Villaquilambre le rindió un homenaje durante las I Jornadas de Tradición e Identidad leonesa, destacando su trayectoria personal y su aportación a la cultura popular.
Ahora, con 100 años cumplidos y tras haber vivido y trabajado más de la mitad de su vida en Villaquilambre, Teresa Álvarez de Celis asumirá simbólicamente el bastón de mando como Águeda de honor 2026, en un acto que promete emoción, participación vecinal y mucha música.