El pasado sábado 29 de marzo, el silencio del valle del Eria fue sustituido por el sonido de las azadas y el entusiasmo colectivo. La Asociación Tierras Quemadas de La Bañeza y Comarca celebró su quinta facendera en la localidad de Pinilla de la Valdería, una jornada que no solo sirvió para plantar 300 nuevos robles, sino para reafirmar el compromiso de una comunidad que se niega a dejar que el fuego dicte su futuro.
Esta acción supone el broche de oro a la campaña de reforestación de esta temporada. Desde que la asociación naciera en septiembre de 2025, tras los devastadores incendios que calcinaron 31.000 hectáreas en el suroeste de León, el balance de su actividad es una muestra de resiliencia civil: casi 350 voluntarios implicados y más de un millar de ejemplares —entre robles, encinas y castaños— echando raíces en tierra quemada.
Un esfuerzo que cruza fronteras
La convocatoria atrajo a una treintena de participantes de perfiles diversos, incluyendo a niños y adolescentes, garantizando así el relevo generacional en el cuidado del entorno. La movilización ha trascendido lo local, contando con voluntarios procedentes no solo de la provincia de León, sino también de Madrid, Galicia y Asturias.
“Sabemos que es solo una gota de agua en un territorio inmenso arrasado por el fuego, pero el paisaje empieza a cambiar cuando muchas manos trabajan en la misma dirección”, explican desde la organización.
En esta labor, la Fundación FDI se ha consolidado como un aliado estratégico, aportando soporte técnico y formativo para asegurar que cada acción tenga un impacto real y duradero en el ecosistema.
Innovación y educación ambiental
La jornada no se limitó a la plantación directa. Los asistentes participaron en un taller de bombas de semillas (encapsulado de semillas), una técnica ancestral japonesa (Nendo Dango) promovida por la Fundación FDI. Este método facilita la germinación al proteger las semillas de especies autóctonas con una capa de arcilla y tierra, esperando el momento óptimo de lluvia para brotar.
Con el cambio de ciclo biológico, la asociación pausará las plantaciones para centrarse en:
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Limpieza de montes: Tareas preventivas para reducir la carga de combustible ante el verano.
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Educación ambiental: Charlas y talleres para concienciar sobre la importancia de proteger el patrimonio natural.
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Acciones solidarias: Venta de camisetas a través de su perfil de Instagram para financiar futuras intervenciones.