Hacer un Roscón de Reyes casero se ha convertido en uno de los planes favoritos de la temporada navideña, especialmente para quienes buscan un dulce más natural y sin ingredientes químicos. Además, es una receta perfecta para compartir en familia: a los más pequeños les entusiasma participar y “meter las manos en la masa”, mientras el hogar se llena de aroma a cítricos.
La clave para que el resultado sea realmente de pastelería está en un detalle técnico: la doble fermentación. Según esta receta de dificultad media-alta, el proceso suma 30 minutos de elaboración, dos reposos de unas 3 horas cada uno y 20 minutos de horneado. El premio: un roscón más esponjoso, jugoso y tierno, ideal para sorprender en casa.
Tiempos de la receta (de un vistazo)
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Tiempo de elaboración: 30 min
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Fermentación: 3 h + 3 h (aprox.)
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Horneado: 20 min
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Temperatura: 180 ºC, calor arriba y abajo, con ventilador
Ingredientes para un roscón mediano
Tangzhong (opcional, muy recomendable)
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20 g de harina de trigo de fuerza
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30 ml de agua
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60 ml de leche entera
Masa del roscón
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325 g de harina de fuerza
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60 g de azúcar
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7 g de sal
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5 g de levadura deshidratada (o 15 g si es levadura fresca)
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Ralladura de 1 limón
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Ralladura de 1 naranja
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1 huevo
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1 yema
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60 g de mantequilla empomada
Paso a paso: cómo hacer Roscón de Reyes casero
1) Preparar el tangzhong (para una miga más jugosa)
El primer paso consiste en elaborar el tangzhong, una técnica sencilla que marca diferencia en textura. Se mezcla la harina con el agua y la leche en una sartén y se calienta a fuego medio-alto hasta lograr una crema espesa. Esta técnica también se conoce como “roux de agua”, por su parecido con el inicio de una bechamel. Se reserva para incorporarla después a la masa.
2) Activar la levadura sin estropearla
Para acelerar y mejorar la fermentación, se calienta la leche ligeramente y se disuelve la levadura. Aquí hay una norma clara: no superar los 40 ºC, porque el exceso de calor puede inutilizarla. Si la leche quema, conviene esperar a que temple.
3) Mezclar y amasar con orden
En un bol, se integran primero los ingredientes secos: harina, azúcar, sal y ralladuras de cítricos. Luego se añade la leche con levadura, el huevo y la yema. Se amasa 10 minutos (con amasadora resulta más fácil). Por último, se incorpora la mantequilla empomada y se amasa otros 10 minutos, hasta obtener una masa lisa, homogénea y poco pegajosa.
4) Primera fermentación: el primer levado
La masa reposa alrededor de 3 horas a temperatura ambiente, mejor si está cerca de una fuente de calor suave. El objetivo es que crezca hasta duplicar su tamaño.
5) Formar el roscón y segunda fermentación
Tras la primera fermentación, se pasa la masa a la bandeja del horno y se le da forma de rosco. En este proceso se pierde aire, pero es normal: todavía queda el segundo levado. Se tapa y se deja reposar otras 3 horas, hasta que vuelva a subir.
6) Decoración y toppings al gusto
Mientras fermenta, se preparan las coberturas. Entre las opciones más habituales están el azúcar humedecida con agua de azahar, fruta escarchada y almendras. Para la fruta escarchada, se corta en rodajas y se cuece en almíbar (misma cantidad de agua que de azúcar) durante 30 minutos, antes de dejarla secar sobre papel de horno. En el caso de los frutos secos, se recomienda remojarlos para que no se quemen en el horneado.
7) Horneado final
Con la masa ya crecida, se pinta con huevo, se añaden los toppings elegidos y se hornea 20 minutos a 180 ºC con calor arriba y abajo y ventilador. Después, solo queda dejarlo enfriar para que el interior asiente y el roscón se corte mejor.
Por qué esta receta funciona
Este Roscón de Reyes casero apuesta por técnicas que elevan el resultado: el tangzhong aporta humedad y suavidad, mientras que la doble fermentación mejora estructura, aroma y esponjosidad. En conjunto, ofrece una alternativa equilibrada para quienes quieren un roscón tradicional con un toque más artesanal.
