La reapertura de la CL-631 entre Ponferrada y Villablino ya es efectiva. La Junta de Castilla y León ha confirmado este viernes la vuelta al tráfico en ambos carriles de esta vía autonómica, a su paso por el término municipal de Páramo del Sil (León), tras finalizar los trabajos urgentes en la zona afectada.
El corte total se produjo el 4 de enero de 2026, cuando un desprendimiento en el punto kilométrico 31+500 obligó a cerrar por completo la carretera. El incidente, según la información oficial, se saldó sin daños personales. Desde entonces, el objetivo técnico fue claro: retirar material inestable y recuperar la circulación con garantías.
La intervención, ejecutada en condiciones complejas, ha contado con una inversión de 600.000 euros. Esa partida se ha destinado a la limpieza del talud, al aseguramiento del terreno y a la reposición de las condiciones de la infraestructura viaria. Con esta actuación, la reapertura de la CL-631 entre Ponferrada y Villablino se concreta en un tramo estratégico para la movilidad diaria en la provincia de León.
Además, los trabajos no terminan con la vuelta del tráfico. La administración autonómica mantendrá labores de consolidación del talud mediante malla metálica y bulones, una fase que será compatible con la circulación ordinaria. Si en algún momento es necesario aplicar medidas puntuales por seguridad, estas se señalizarán de forma específica.
De forma paralela, continúan los análisis técnicos sobre la estabilidad del terreno en distintos puntos del corredor. Esa revisión pretende anticipar riesgos y reforzar la prevención en uno de los ejes viarios más sensibles del área entre El Bierzo y Laciana.
La reapertura de la CL-631 entre Ponferrada y Villablino supone, por tanto, un paso relevante para normalizar desplazamientos y actividad local. También marca el inicio de una etapa de vigilancia técnica continuada, con la seguridad vial como criterio principal.
En clave informativa, el restablecimiento de la circulación llega con un mensaje institucional nítido: abrir la vía solo después de completar las actuaciones mínimas de estabilización. El escenario ahora es de tráfico restablecido, pero con seguimiento activo del terreno para consolidar la seguridad a medio plazo.