
Los precios de la energía experimentaron un nuevo repunte en el mercado europeo, impulsados por la escalada en el coste del gas natural y la electricidad. Este incremento afecta tanto a consumidores como a empresas, que afrontan facturas cada vez más elevadas en un contexto de inflación persistente.
En países como España, Italia y Francia, los precios mayoristas de la electricidad subieron más de un 10% en la última semana, mientras que el gas natural cotizó al alza por la tensión en los suministros internacionales.
Economistas advierten que este escenario complica la política monetaria y amenaza con frenar la recuperación económica.