El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha asegurado en Madrid que la Comunidad mantiene una evolución positiva en economía y empleo gracias a un modelo apoyado en la estabilidad institucional, la fiscalidad más baja de su historia y el respaldo al tejido productivo.
Durante su intervención en la VI edición del foro económico Wake Up Spain / Wake Up, Europe!, Mañueco sostuvo que Castilla y León combina crecimiento con fortalecimiento de los servicios públicos. En esa línea, defendió que la Comunidad ofrece hoy un escenario de confianza para invertir, generar actividad y fijar población.
Según expuso, Castilla y León registra actualmente más personas trabajando que nunca. Además, el paro se ha reducido un 20 % y la afiliación a la Seguridad Social ha aumentado un 7 % en la pasada legislatura. A ello sumó un crecimiento del PIB de más del 13 % y el liderazgo de la Comunidad en el aumento de la producción industrial en España.
El jefe del Ejecutivo autonómico también puso el foco en la llegada de capital exterior. En concreto, destacó que la inversión extranjera directa ha crecido más de un 185 %, un dato que vinculó a la seguridad jurídica, al apoyo institucional y a la disponibilidad de suelo industrial competitivo.
En el plano empresarial, Mañueco insistió en que la Junta mantiene su apuesta por las ayudas directas, la financiación, la internacionalización y la innovación. Asimismo, remarcó el peso de sectores estratégicos como las energías renovables, el turismo rural y la automoción, junto a otros ámbitos en expansión como la aeronáutica, la agroindustria, la biomedicina, la defensa, la industria farmacéutica y la ciberseguridad.
Servicios públicos y calidad de vida
Uno de los ejes centrales de su intervención fue la defensa de los servicios públicos. Mañueco afirmó que Castilla y León ocupa posiciones de referencia nacional al situarse como primera en Educación y Servicios Sociales, segunda en Atención a la Dependencia y tercera en Sanidad, según informes independientes.
Para reforzar esa idea, recordó algunas de las medidas impulsadas por la Junta en los últimos años. Entre ellas, citó la gratuidad de la Educación de 0 a 16 años, la implantación de helicópteros medicalizados y ambulancias de emergencias en todas las provincias y el transporte gratuito en líneas autonómicas mediante la tarjeta Buscyl.
Sobre esta última iniciativa, subrayó que ya se han emitido más de 700.000 tarjetas y que el sistema supera los 9 millones de viajes gratuitos. A su juicio, estas políticas tienen un efecto directo en la calidad de vida de las familias y en la cohesión territorial.
Críticas a la financiación y a las infraestructuras pendientes
No obstante, el presidente autonómico advirtió de que mantener estos servicios exige una financiación suficiente. Por eso, criticó el modelo de financiación autonómica planteado por el Gobierno de España al entender que puede poner en riesgo la igualdad entre territorios y la sostenibilidad de servicios esenciales.
En este contexto, recordó que Castilla y León representa el 5 % de la población del país y el 20 % de su territorio, y rechazó que la Comunidad reciba solo el 1,29 % de los nuevos fondos. A su entender, ese reparto no responde ni a las necesidades reales ni al coste de prestar servicios en una autonomía extensa, dispersa y envejecida.
Mañueco también reclamó un mayor compromiso del Estado con las infraestructuras pendientes. En especial, denunció la falta de avances en el Corredor Atlántico, que todavía no cuenta con un plan director, y pidió nuevas inversiones en regadíos, almacenamiento de agua, regulación en la Cuenca del Duero, banda ancha y cobertura 5G.
En materia energética, lanzó otro aviso. Según afirmó, la falta de capacidad en la red eléctrica está frenando el crecimiento industrial de Castilla y León, con proyectos valorados en más de 23.000 millones de euros pendientes de suministro eléctrico.
Un mensaje de estabilidad para atraer inversión
Como cierre, el presidente de la Junta defendió que Castilla y León se presenta como una comunidad de estabilidad, certidumbre y oportunidades. Su mensaje en Madrid buscó reforzar la idea de que el territorio mantiene capacidad para atraer inversión, sostener el empleo y consolidarse como uno de los mejores lugares de España para vivir y desarrollar actividad económica.
Con este discurso, Mañueco quiso proyectar una imagen de fortaleza institucional y crecimiento sostenido, al tiempo que volvió a exigir al Gobierno central más financiación y más infraestructuras para acompañar el desarrollo de la Comunidad.