León ha vuelto a mirar este domingo a sus raíces con la celebración de Las Cantaderas, uno de los actos más simbólicos de las fiestas de San Froilán. La ceremonia se ha desarrollado esta mañana en el entorno de la Catedral y ha reunido a autoridades, público y participantes en una cita marcada por la historia, la música y el ceremonial leonés.
El acto comenzó a las 11:00 horas en el claustro de la Catedral de León, tras la salida de la Corporación Municipal desde el Ayuntamiento de San Marcelo. Allí se recuperó, un año más, el tradicional pulso dialéctico entre el Ayuntamiento y el Cabildo, una escenificación que mantiene vivo uno de los episodios más conocidos del calendario festivo leonés.
Las jóvenes ataviadas a la usanza medieval, acompañadas por la sotadera, volvieron a poner imagen a una tradición que se celebra cada año el domingo anterior al 5 de octubre, festividad de San Froilán. Sus bailes, los trajes y el ambiente del casco histórico dejaron algunas de las estampas más esperadas de la mañana.
La jornada permitió disfrutar de una de las celebraciones más reconocibles de la ciudad. Entre gestos solemnes, música tradicional y presencia institucional, Las Cantaderas reafirmaron su papel como una seña de identidad de León y como una de las citas imprescindibles dentro del programa festivo de San Froilán.



















