Las bodegas españolas refuerzan su sostenibilidad, según el avance del Barómetro de Cajamar y la FEV. Esa es la lectura principal que deja la presentación realizada durante la Barcelona Wine Week (BWW), donde Cajamar y la Federación Española del Vino (FEV) compartieron los primeros resultados de una herramienta que pretende medir, con datos verificables, el progreso del sector.
El anticipo ya marca un rumbo: en la muestra analizada, el 79% de las bodegas ha reducido su huella de carbono por encima del 10% respecto a su año base, y el 56% ha recortado el consumo de agua por encima del 20%. Son cifras que, según los impulsores del informe, reflejan una adaptación real a las exigencias de la distribución y a un consumidor cada vez más atento a criterios ambientales.
El avance forma parte del Barómetro de Sostenibilidad del sector vitivinícola español, vinculado al sello Sustainable Wineries for Climate Protection, impulsado por la FEV y con más de 148 bodegas certificadas en España. El Barómetro definitivo se presentará en los próximos meses, pero el primer corte ya permite identificar tendencias.
Una radiografía con 118 indicadores
El estudio se apoya en 118 indicadores clave y en datos cuantificados y comparables. En esta primera fase se ha trabajado con una muestra de bodegas certificadas que representa casi el 10% de la facturación total del sector, lo que ofrece una base sólida para detectar avances y áreas de mejora.
Además, la auditoría externa y la presencia de bodegas certificadas en distintas regiones vitivinícolas aportan consistencia a la fotografía que dibuja el Barómetro.
Avances ambientales: energía, residuos y biodiversidad
Más allá de la reducción de emisiones y agua, el avance del Barómetro señala un desempeño elevado en otras palancas ambientales. Destacan porcentajes por encima del 80% en ámbitos como:
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Producción de energías renovables
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Reducción de residuos de envase
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Medidas para conservar suelo y biodiversidad
En conjunto, estas líneas refuerzan el mensaje central: las bodegas españolas refuerzan su sostenibilidad, según el avance del Barómetro de Cajamar y la FEV, y lo hacen con acciones medibles.
Impacto social: empleo rural, igualdad y consumo responsable
El documento también apunta a una evolución positiva en el pilar social, con foco en el territorio. Entre las prácticas destacadas figuran:
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Impulso del desarrollo rural y la creación de empleo en zonas afectadas por la despoblación
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Acciones vinculadas a cultura local y dinamización del entorno
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Iniciativas contra la brecha de género y para la contratación de colectivos vulnerables
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Promoción del consumo responsable a través del programa Wine in Moderation
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Exigencias de sostenibilidad a proveedores
Gobernanza e innovación: digitalización para competir
En la dimensión económica y de gobernanza, el avance refleja niveles altos de innovación en producto y modelo de negocio, apoyados en la digitalización como eje para mantener competitividad y resiliencia. También se menciona la apuesta por la transparencia, con estrategias documentadas en informes y memorias de RSC.
En este contexto, Cajamar subrayó que medir es clave para mejorar, mientras que la FEV situó el Barómetro dentro del 10º aniversario del certificado Sustainable Wineries for Climate Protection, ya consolidado como referencia sectorial.
Acuerdo con la D.O. Rueda durante la BWW
La jornada dejó, además, un movimiento relevante para el sector. Cajamar firmó un acuerdo con la Denominación de Origen Rueda para apoyar y potenciar la D.O. mediante el patrocinio de eventos, entre ellos la Fiesta de la Vendimia.
La D.O. Rueda, según se detalló, integra 1.530 viticultores, 80 bodegas y 74 municipios de Valladolid, Segovia y Ávila, y se sitúa como la primera en consumo de vino blanco en España.
Un evento clave para la internacionalización del vino español
Cajamar actúa como entidad financiera oficial de la Barcelona Wine Week 2026, una feria orientada a la internacionalización y a la promoción de la calidad del vino español. El certamen reúne 1.350 bodegas y más de 880 compradores internacionales de mercados estratégicos de Europa, América y Asia.
Con estos datos sobre la mesa, el sector gana una herramienta para demostrar avances con rigor. Y, a la vez, refuerza un mensaje que ya se abre paso en el mercado: la sostenibilidad deja de ser un añadido y se convierte en parte central de la competitividad.