El próximo Pleno ordinario del Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo abordará de nuevo dos asuntos que marcan la estabilidad económica del municipio: la ausencia de presupuestos municipales y la tramitación de la tasa de residuos. La iniciativa parte del grupo Izquierda Unida–Podemos, que anuncia un amplio bloque de seguimiento y control en la sesión prevista para el 26 de febrero de 2026.
La portavoz municipal, Laura Fernández Bermejo, sostiene que su grupo no ha “bloqueado” las cuentas locales porque, según indica, no se ha presentado un proyecto de presupuestos en esta legislatura para su aprobación plenaria. En el mismo sentido, recuerda que San Andrés acumula ejercicios recientes sin presupuesto propio, una situación sobre la que ya han alertado informaciones locales por su impacto en la gestión diaria.
“No se puede bloquear lo que no existe”, defiende IU-Podemos
En su argumentario, IU-Podemos afirma que ha mantenido un criterio de “responsabilidad institucional” cuando los expedientes han llegado con documentación completa y debate previo. Y añade un mensaje de apertura: el grupo asegura que tenderá la mano para negociar si el equipo de gobierno lleva unas cuentas a Pleno, siempre —según remarca— con diálogo, transparencia y legalidad.
El contexto político del Ayuntamiento, configurado tras las elecciones municipales de 2023, incluye representación de UPL, PP, PSOE, Vox, Ciudadanos, Izquierda Unida y una concejala no adscrita, según la información municipal disponible.
La tasa de residuos y el foco en las juntas vecinales
El segundo eje del pleno será la tasa de residuos. IU-Podemos sostiene que su postura —abstenciones o voto en contra— se ha basado en el “rigor” y en la exigencia de seguridad jurídica, especialmente cuando los expedientes se han tramitado por vía urgente o con documentación incompleta.
Además, la coalición pone el acento en el impacto sobre las pedanías. Pide avanzar hacia un convenio que garantice la viabilidad económica de las juntas vecinales y evite trasladarles costes que consideran difíciles de asumir. La discusión llega en un momento en el que distintos municipios están revisando o ajustando ordenanzas para encajar la nueva realidad de la financiación del servicio de residuos.
Qué puede pasar a partir de ahora
El debate del jueves servirá para medir si hay margen para acuerdos políticos que desbloqueen dos piezas clave: unas cuentas municipales actualizadas y una tasa de residuos con respaldo suficiente y base técnica sólida. IU-Podemos insiste en que el consenso “se construye con trabajo previo” y con información completa para todos los grupos.
