En una jornada marcada por la tradición, Las Águedas toman el bastón de mando en León durante la celebración de Santa Águeda en el Salón de los Reyes del Ayuntamiento de León. El acto, organizado por la Asociación Cultural Águedas de León, volvió a situar a las mujeres en el centro de la vida pública local.
El alcalde, José Antonio Diez, entregó el bastón de mando municipal a Natividad Albarado, elegida este año como Águeda Mayor. Con ese gesto simbólico, la ciudad renovó una ceremonia que cada febrero pone en valor la memoria popular y el papel de la mujer en la comunidad.
Además, la celebración reconoció a María Quindós Nistal, directora de la ONCE en León, como Águeda de Honor. En el acto participaron representantes de la Corporación Municipal y de otras administraciones, lo que reforzó el carácter institucional de una cita ya consolidada en el calendario leonés.
Durante su intervención, el regidor dio la bienvenida a las Águedas en “la casa de los leoneses” y subrayó que esta fiesta se asocia a “tradición, fortaleza, determinación y poder femenino”. También definió a la Asociación Cultural Águedas de León como “guardianas de una celebración” que recuerda la necesidad de que las mujeres tengan voz propia en todos los ámbitos.
El mensaje central del acto fue claro: aunque se han producido avances, la igualdad efectiva aún no se ha alcanzado. Diez insistió en que persisten barreras y defendió que mujeres y hombres deben contar con las mismas oportunidades, derechos y relevancia social. Por ello, la entrega del bastón se interpretó como un símbolo cívico de corresponsabilidad y reconocimiento.
En esta línea, Las Águedas toman el bastón de mando en León no solo como un acto ceremonial, sino como una afirmación pública del liderazgo femenino. La jornada conectó tradición e igualdad, dos ejes que conviven en una celebración con fuerte arraigo social.
Al recoger el bastón, Natividad Albarado afirmó que lo recibía “con respeto y una sonrisa”, y agradeció el impulso institucional para que León mantenga una voz propia. También reivindicó el papel de las mujeres en la vida cotidiana con una frase que resumió el espíritu de la jornada: “Sin mujeres no hay casa, sin cuidadoras no hay barrio y sin danzantes no hay fiesta”.
Con esta nueva edición, Santa Águeda reafirma su peso en la identidad local. Y, una vez más, Las Águedas toman el bastón de mando en León para recordar que la tradición puede convivir con un mensaje plenamente actual.
