La Junta de Castilla y León mantiene activados los planes de Protección Civil por el riesgo de inundaciones en Castilla y León, en un episodio de meteorología adversa que se prolonga desde finales de enero de 2026. La medida afecta a toda la Comunidad, con el INUNCYL en situación 1 en todas las provincias, y un refuerzo específico en Zamora.
La provincia zamorana concentra ahora la mayor atención operativa. La Junta ha elevado allí el INUNCYL a situación 2 y, de forma complementaria, ha activado el PLANCAL en nivel 2. El objetivo es reforzar la coordinación institucional, anticipar incidencias y proteger a la población en las zonas más sensibles.
A las 16:00 horas de este 7 de febrero de 2026 se constituyó el Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI), órgano que reúne a administraciones y servicios de intervención para agilizar decisiones en tiempo real. Este paso supone un salto en la capacidad de respuesta, especialmente ante posibles afecciones en infraestructuras críticas y núcleos urbanos próximos a cauces.
Zamora, foco prioritario de seguimiento hidrológico
El Centro Coordinador de Emergencias de Protección Civil ha intensificado en Zamora la vigilancia de ríos y embalses, en coordinación con AEMET y las confederaciones hidrográficas. El seguimiento se centra en la evolución de los cauces y en los puntos de riesgo de inundación, con control continuo de carreteras y comunicaciones.
Entre las zonas bajo mayor observación destacan los ríos Duero, Esla y Tera, donde el aumento de caudal y la previsión de nuevas precipitaciones, junto al deshielo, obligan a mantener una monitorización constante.
Más de 1.100 incidencias y sin daños personales
Desde el inicio del episodio se han gestionado más de 1.100 incidencias relacionadas con nevadas, lluvias, viento y avenidas. Según el balance operativo, no se han registrado daños personales vinculados a estas emergencias, un dato que la Junta atribuye a la coordinación entre servicios y a la activación preventiva de recursos.
En paralelo, se mantiene el contacto permanente con ayuntamientos y entidades locales para detectar cualquier incidencia con rapidez y activar respuestas inmediatas sobre el terreno.
Dispositivo reforzado y coordinación entre administraciones
El operativo integra a Protección Civil, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, servicios sanitarios, técnicos de mantenimiento, voluntariado y organismos estatales vinculados al seguimiento meteorológico y del tráfico. La estrategia combina prevención, vigilancia y capacidad de intervención, con adaptación continua según cambian las condiciones hidrológicas.
La Junta también ha trasladado su reconocimiento a los equipos desplegados durante este episodio de inestabilidad, marcado por precipitaciones intensas y condiciones invernales adversas.
Un fallecimiento que marca el operativo
En este contexto, la administración autonómica ha lamentado el fallecimiento de un conductor de quitanieves del Estado en un accidente en el Puerto del Pico (Ávila). El suceso introduce una nota de pesar en un operativo de larga duración, en el que miles de profesionales trabajan de forma sostenida para reducir riesgos.
Con el riesgo de inundaciones en Castilla y León todavía activo, la Junta mantiene el dispositivo reforzado en toda la Comunidad y una vigilancia especial en Zamora, donde la evolución de ríos y embalses seguirá marcando las próximas decisiones de Protección Civil.