La Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental ha aprobado el pago de 15,8 millones de euros en ayudas agrarias para jóvenes y modernización de explotaciones. La medida busca favorecer la incorporación de nuevos profesionales al campo, impulsar la mejora de las explotaciones y facilitar la sucesión agraria.
Del importe total, 14,9 millones de euros corresponden a ayudas para la incorporación de jóvenes agricultores y para la modernización de explotaciones agrarias. Además, algo más de 947.000 euros se destinan a la línea de cooperación para la sucesión de explotaciones.
El consejero Joaquín Antonio Pino ha ordenado el pago de las líneas pendientes de resolución de incorporación de jóvenes agricultores, en concreto las líneas A y A+B. Según la Consejería, esta decisión responde al compromiso asumido al inicio de la legislatura con las organizaciones profesionales agrarias.
Impulso al relevo generacional en el campo
Las ayudas agrarias para jóvenes y modernización de explotaciones tienen como uno de sus principales objetivos favorecer el relevo generacional. La incorporación de jóvenes al sector se considera esencial para mantener la actividad económica en el medio rural y fijar población en los pueblos.
En esta línea, la Consejería ha abonado 3,6 millones de euros a 143 jóvenes beneficiarios de la ayuda de incorporación. De esta cantidad, 3,46 millones corresponden a 139 pagos finales, mientras que 145.000 euros se han destinado a 4 pagos iniciales.
Por orientación productiva, el 46 % de los jóvenes beneficiarios se ha instalado en explotaciones agrícolas. Otro 36 % lo ha hecho en explotaciones ganaderas, mientras que el 18 % restante ha iniciado su actividad en explotaciones mixtas.
Pino ha señalado la incorporación de jóvenes al medio rural como una prioridad para el sector. Además, la considera un elemento clave para dinamizar la economía agraria y mejorar la estabilidad de las zonas rurales.
Modernización de explotaciones agrarias
La modernización de las explotaciones también concentra una parte destacada de los pagos aprobados. En este apartado, la Consejería ha realizado abonos por valor de 11,3 millones de euros, que han beneficiado a 332 titulares de explotaciones agrarias.
De esa cuantía, más de 9,4 millones de euros se han destinado a financiar planes de mejora. Casi 1,2 millones han servido para apoyar inversiones en digitalización y en el uso de energías renovables. Los 638.000 euros restantes se han dirigido a planes medioambientales en explotaciones agrarias.
El reparto por tipo de explotación muestra que el 55 % de estas ayudas ha ido a explotaciones agrícolas. El 21 % se ha destinado a explotaciones ganaderas y el 24 % restante a explotaciones mixtas de cultivos y ganado.
La Consejería trabaja ahora en una revisión profunda de las líneas de modernización. El objetivo es simplificar los trámites, reducir la burocracia y agilizar el pago de las ayudas.
Ayudas para la sucesión de explotaciones
Además de las líneas anteriores, la Consejería ha abonado durante el mes de junio más de 947.000 euros a 72 beneficiarios de la ayuda de cooperación para la sucesión de explotaciones agrarias.
De este importe, 823.000 euros corresponden al pago de la primera anualidad de 64 beneficiarios de la convocatoria de 2024. Los 124.000 euros restantes se vinculan al pago de la primera y segunda anualidad de 8 beneficiarios de la convocatoria de 2023.
Estas ayudas pretenden facilitar la continuidad de explotaciones agrarias y evitar el abandono de actividad en el medio rural. También buscan mejorar la planificación del relevo entre generaciones y reforzar la viabilidad de las explotaciones.
Un apoyo al futuro del sector agrario
Con estos pagos, la Junta refuerza su compromiso con la modernización de las explotaciones y con el relevo generacional en el campo. Las ayudas agrarias para jóvenes y modernización de explotaciones se consolidan así como una herramienta clave para mejorar la competitividad del sector.
También contribuyen a la creación de empleo, al mantenimiento de la actividad económica en las zonas rurales y a la mejora de la calidad de vida de agricultores y ganaderos.
Para el medio rural, estas líneas de apoyo suponen un paso importante en un contexto marcado por la necesidad de atraer jóvenes, incorporar tecnología y garantizar la continuidad de las explotaciones agrarias.
