La Junta de Castilla y León ha convocado una nueva línea de ayudas para bares rurales en Castilla y León con el objetivo de mantener abiertos los establecimientos que funcionan como punto de encuentro en los pequeños pueblos.
La principal novedad de 2026 es la eliminación del límite de población. Así, cualquier municipio o pedanía que cuente con un único bar o centro de ocio podrá optar a la subvención, siempre que cumpla los requisitos fijados por la convocatoria.
El consejero de la Presidencia, Luis Miguel González Gago, presentó la medida en Aldeanueva de Figueroa, en Salamanca, acompañado por la alcaldesa, María Candelas González. La convocatoria se publica este lunes, 4 de mayo de 2026, en el BOCyL y el plazo de solicitud estará abierto hasta el 29 de mayo.
Hasta 3.000 euros por municipio o pedanía
La Consejería de la Presidencia destina 3,5 millones de euros a estas ayudas. Cada municipio o entidad local menor podrá recibir hasta 3.000 euros para cubrir gastos corrientes del establecimiento.
Entre los costes subvencionables figuran los suministros energéticos, calefacción, agua, internet y servicios audiovisuales. Los gastos deberán corresponder al periodo comprendido entre el 1 de junio de 2025 y el 31 de mayo de 2026.
La solicitud deberá presentarla el ayuntamiento de forma telemática. El bar o centro de ocio podrá ser de titularidad pública o privada, pero tendrá que garantizar una apertura mínima de cinco días a la semana y cinco horas al día, salvo en periodo vacacional.
Prioridad para los pueblos más pequeños
Aunque desaparece el límite de población, la Junta dará prioridad a las entidades locales con menos de 200 habitantes. Después se atenderán las solicitudes de pueblos de hasta 300 habitantes y, posteriormente, las de municipios con mayor población.
Esta medida también puede beneficiar al medio rural leonés, donde muchos bares cumplen una función social que va más allá de la hostelería. En numerosos pueblos, el bar es el lugar donde los vecinos se reúnen, conversan y mantienen una vida comunitaria diaria.
González Gago defendió que estos espacios ayudan a combatir la soledad y refuerzan los vínculos vecinales. También destacó su papel en la detección de situaciones de aislamiento, vulnerabilidad o problemas de salud entre personas mayores o vecinos que viven solos.
Una ayuda consolidada desde 2024
Las ayudas para bares rurales en Castilla y León comenzaron en 2024. Ese año se concedieron más de 2,2 millones de euros a 734 bares y centros de ocio situados en municipios y pedanías de hasta 200 habitantes.
En 2025, el umbral se amplió hasta los 300 habitantes. La dotación subió a 2,8 millones de euros y permitió beneficiar a 933 establecimientos en la Comunidad.
Con la nueva convocatoria, el Gobierno autonómico prevé ampliar el número de beneficiarios. La eliminación del límite de población abre la puerta a más localidades, incluidas aquellas que, pese a superar los umbrales anteriores, solo conservan un bar como espacio de convivencia.
Bares que sostienen la vida del pueblo
La Junta considera que estos establecimientos son esenciales para fijar población y mantener actividad económica en el medio rural. Cada bar que sigue abierto genera movimiento, sostiene empleo y contribuye a que los pueblos sigan siendo habitables durante todo el año.
El consejero resumió el objetivo de la convocatoria con una idea clara: mantener abiertos estos espacios es también una forma de mantener vivos los pueblos.