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La Diócesis de León celebra la XVII Jornada del Diaconado Permanente este domingo 3 de mayo

Un encuentro diocesano pondrá el foco en el servicio de los diáconos permanentes bajo el lema “Impulsados por el Espíritu, caminamos juntos en el servicio y la unidad”

La Diócesis de León celebrará este domingo 3 de mayo, coincidiendo con el V Domingo de Pascua, la XVII Jornada del Diaconado Permanente en León. La cita tendrá como lema “Impulsados por el Espíritu, caminamos juntos en el servicio y la unidad”.

La convocatoria busca poner en valor la presencia de los diáconos permanentes en la Iglesia leonesa. También pretende acercar a la sociedad una vocación menos conocida, pero esencial para la vida pastoral de las comunidades cristianas.

El vicario general e integrante de la Comisión Diocesana para el Diaconado Permanente, Luis García, ha destacado que esta jornada vuelve a ser una ocasión para “tener presentes a los diáconos”. Además, ha subrayado que se trata de una oportunidad para pedir nuevas vocaciones al servicio de este ministerio.

Seis diáconos permanentes en la Diócesis de León

En la actualidad, la Iglesia de León cuenta con seis diáconos permanentes al servicio de la Diócesis. Todos ellos desarrollan una importante labor pastoral en distintas unidades y comunidades.

Además, otros siete candidatos se encuentran en proceso de formación. De ellos, dos ya han recibido el rito de admisión a las órdenes y tres han sido instituidos en los ministerios del lectorado y del acolitado.

La XVII Jornada del Diaconado Permanente en León quiere explicar mejor qué significa esta figura dentro de la Iglesia. El diácono permanente forma parte del Ministerio ordenado y queda configurado como servidor de la comunidad cristiana.

Su misión se desarrolla siempre en comunión con el obispo, los presbíteros, los consagrados y los laicos comprometidos.

Servicio a la Palabra, la liturgia y la caridad

El diaconado permanente tiene una dimensión muy vinculada al servicio. Los diáconos colaboran en la catequesis, animan actividades apostólicas con laicos y presiden celebraciones de la Palabra.

También pueden asistir al obispo y al presbítero en las celebraciones litúrgicas. Entre sus tareas figuran la celebración de bautismos, matrimonios, exequias, Liturgia de las Horas y exposición eucarística.

Asimismo, distribuyen la Eucaristía y llevan la comunión a los enfermos. En el ámbito de la caridad, acompañan a personas vulnerables, enfermos, mayores y colectivos necesitados.

Una jornada unida al Sínodo de la Sinodalidad

Según Luis García, esta jornada coincide con el V Domingo de Pascua porque la primera lectura de la misa, tomada del Libro de los Hechos de los Apóstoles, recuerda la elección de los diáconos por parte de los apóstoles.

Esa imagen cobra este año un sentido especial en la Iglesia de León. La Diócesis vive la fase de implementación del Sínodo de la Sinodalidad, que invita a caminar juntos desde el servicio, la unidad y la esperanza.

En ese contexto, la XVII Jornada del Diaconado Permanente en León refuerza la llamada a servir a la Palabra, a la liturgia y a la caridad.

Una vocación con proceso de discernimiento

La vocación al diaconado permanente está abierta a cristianos varones. Pueden iniciar el camino los solteros a partir de los 25 años y los casados desde los 35 años, siempre que cuenten con al menos cinco años de matrimonio.

El proceso comienza con un tiempo de discernimiento. Después, el candidato puede ser presentado por su párroco al obispo. Si supera el curso propedéutico, inicia una formación en estudios superiores eclesiásticos.

Esta preparación se desarrolla durante tres cursos en el Instituto Superior de Teología de Astorga y León, el ISTAL. Finalmente, el proceso concluye con un periodo de práctica pastoral antes de la ordenación diaconal.

El impulso del diaconado en León

El Concilio Vaticano II restauró el Diaconado Permanente como un grado propio del Ministerio ordenado. En León, esta figura fue reinstaurada en 1997 por iniciativa del entonces obispo Antonio Vilaplana, tras una propuesta surgida en el Sínodo diocesano de 1993-1995.

Ese mismo año fue ordenado el primer diácono permanente de la Diócesis, Francisco Viñuela, actualmente adscrito a la Parroquia de San Julián Alfredo.

En 2010, durante el episcopado de Julián López, la Diócesis impulsó de nuevo este ministerio con el Plan Básico de Formación para el Diaconado Permanente.

Entre 2015 y 2023 fueron ordenados los seis diáconos permanentes que hoy prestan servicio en las unidades pastorales de Garrafe de Torío, Sena de Luna, Sahagún y Valencia de Don Juan.

Fuente
Ahora León
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