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La DGT bate su récord de multas en 2025 con más de 6,1 millones de sanciones y pone el foco en Castilla y León

La Dirección General de Tráfico cerró 2025 con 6.106.354 denuncias, la cifra más alta de su historia. Castilla y León sumó 601.184 sanciones en un escenario marcado por más vigilancia, más automatización y más control en carretera.

La Dirección General de Tráfico alcanzó en 2025 un nuevo máximo histórico en número de denuncias. El organismo formuló 6.106.354 sanciones por infracciones de tráfico, un dato que supera por primera vez la barrera de los seis millones en un solo año y que confirma una tendencia ascendente en las carreteras españolas.

La magnitud del dato también se refleja en su ritmo diario. La media fue de 16.730 multas al día, cerca de 700 cada hora, 12 por minuto y una cada 5,2 segundos. Además, el balance no incluye las sanciones tramitadas en Cataluña y País Vasco, comunidades con competencias transferidas en tráfico, por lo que el volumen real en el conjunto de España sería todavía mayor.

En el reparto territorial, Andalucía encabezó la lista con 1.526.897 denuncias, seguida de la Comunidad Valenciana con 939.573 y de la Comunidad de Madrid con 721.465. En ese mapa sancionador, Castilla y León registró 601.184 multas, una cifra que sitúa a la comunidad entre las más afectadas por el aumento del control vial y que convierte este asunto en una cuestión de interés directo para la provincia leonesa.

A nivel provincial, Madrid lideró el ranking con 721.465 denuncias, por delante de Valencia con 468.121, Cádiz con 369.586, Alicante con 339.000 y Málaga con 282.163. El anuario estadístico de la DGT refuerza así la idea de una vigilancia cada vez más intensa en los grandes corredores de tráfico y en las vías con mayor densidad de circulación.

El récord de multas de la DGT en 2025 no surgió de forma aislada. Los datos oficiales muestran un crecimiento sostenido desde hace décadas. La barrera del millón de denuncias se superó en 1961; la de dos millones, en 1970; la de tres millones, en 1974; la de cuatro millones, en 2008; y la de cinco millones, en 2022. Ahora, el salto por encima de los seis millones refuerza el cambio de escala del sistema sancionador.

Detrás de esta subida aparece un elemento clave: la automatización. El incremento de sanciones está vinculado al refuerzo de los sistemas de vigilancia, con más presencia de radares, cámaras y dispositivos automáticos de detección. El modelo actual permite tramitar un volumen muy superior al de décadas anteriores en un contexto de digitalización creciente del control de la seguridad vial.

En paralelo, la consultora especializada Pyramid Consulting advirtió de la necesidad de revisar cada expediente antes de abonar una multa. La firma recordó que algunas sanciones pueden presentar errores de tramitación o irregularidades en el procedimiento, por lo que defendió la conveniencia de analizarlas dentro de los plazos legales previstos para recurrir.

Este escenario reabre el debate sobre el equilibrio entre seguridad vial y presión sancionadora. Los datos confirman que la vigilancia es hoy más intensa y más tecnológica. También evidencian que el conductor se enfrenta a un entorno de control permanente, con especial impacto en territorios como Castilla y León, donde el volumen de denuncias volvió a crecer en sintonía con la tendencia nacional.

Fuente
Ahora León
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