La Confederación Hidrográfica del Miño-Sil (CHMS), organismo dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, ha iniciado trabajos de conservación y mejora en la Reguera de la Vega, afluente del río Boeza, a su paso por la localidad de Campo, en el municipio de Ponferrada (León).
La actuación responde a la situación del cauce, que presentaba una gran acumulación de vegetación de ribera que dificultaba el discurrir normal de la corriente. El objetivo principal, según la CHMS, es mejorar la capacidad hidráulica, conservar la composición de la vegetación de ribera y retirar basura localizada en puntos concretos.
Un tramo de 645 metros y una brigada de 5 personas
Los trabajos se desarrollan en un tramo total de 645 metros, en zona no urbana, y están siendo ejecutados por una brigada forestal formada por 4 operarios y un encargado.
Qué labores se están realizando
La intervención incluye un tratamiento integral de la vegetación de ribera con:
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Podas de formación
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Desbroces selectivos
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Entresaca de pies
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Retirada de vegetación que crece dentro del cauce
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Eliminación del “vuelo” de vegetación en riberas que amenaza con caer al río
Desde la Confederación se subraya que estas actuaciones buscan reducir obstáculos y mejorar el comportamiento del agua en el cauce, especialmente en zonas donde la vegetación se había densificado de forma notable.
Restos vegetales: aprovechamiento vecinal y trituración
La CHMS también ha detallado el destino del material retirado: los restos vegetales gruesos se apilan para aprovechamiento vecinal, mientras que los finos se trituran para su gestión.
Plazo e inversión prevista
La duración estimada de los trabajos es de 2 semanas y la inversión prevista supera los 10.000 euros.