La Fundación Franz Weber (FFW) ha alzado la voz esta mañana contra la política de acceso de menores a los festejos taurinos en la localidad leonesa de Sahagún. La entidad naturalista ha denunciado públicamente que el Ayuntamiento haya incorporado ofertas dirigidas específicamente a niños de muy corta edad —desde los 7 años— para la corrida de toros presentada recientemente en el Salón de Plenos municipal.
De acuerdo con el cartel anunciado, el consistorio ha establecido rangos de precios especiales para menores de entre 7 y 12 años, así como para adolescentes de 12 a 18 años. Para la FFW, esta decisión supone integrar de forma activa a la infancia en una actividad con «violencia explícita», ignorando el impacto psicosocial que estudios científicos y organismos internacionales atribuyen a este tipo de espectáculos.
El requerimiento de Naciones Unidas
La denuncia de la fundación se apoya en las Observaciones Finales sobre España emitidas por el Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas. En su apartado 23, el organismo internacional muestra su preocupación por el hecho de que los menores sigan presenciando «la violencia y la muerte» en festejos taurinos y recomienda establecer la edad mínima de 18 años para participar en estos eventos, sin excepciones.
«El Comité recomienda que el Estado, a nivel estatal y autonómico, prohíba la participación de menores en eventos taurinos para evitar los efectos negativos de la violencia asociada a las corridas», reza el texto del organismo internacional citado por la Fundación.
Impacto en el desarrollo infantil
Desde la Fundación Franz Weber insisten en que el Ayuntamiento de Sahagún está exponiendo a niños y adolescentes a situaciones que no deberían visualizar en sus etapas de desarrollo. La entidad insta al consistorio a una rectificación inmediata de estas promociones, subrayando que las administraciones públicas no deberían incentivar la presencia de menores en escenarios de maltrato animal.
La FFW lamenta que el equipo de Gobierno de Sahagún no se sienta «interpelado» por las advertencias de la ONU y recuerda que diversos estudios científicos avalan la necesidad de alejar a la infancia de espectáculos que normalizan la violencia, por el riesgo de impacto que ello puede provocar en su sensibilidad y desarrollo futuro.
Con esta denuncia, el colectivo busca abrir un debate sobre la responsabilidad ética de los ayuntamientos en la protección de la infancia y el cumplimiento de los tratados internacionales de derechos humanos en el ámbito local.