La Junta de Castilla y León incorpora a diez personas con discapacidad intelectual a su plantilla como personal fijo después de que los aspirantes hayan superado el proceso selectivo convocado específicamente para acceder a puestos de personal subalterno de la Administración autonómica.
La adjudicación abre ahora una nueva etapa laboral para los diez seleccionados. Siete de las plazas se encuentran en Salamanca, mientras que Burgos, Palencia y Zamora reciben un nuevo empleado cada una. La provincia de León no figura, por tanto, entre los destinos adjudicados en esta convocatoria.
La distribución de los puestos, según la información difundida por la Administración autonómica, ha tenido en cuenta las circunstancias individuales de los aspirantes. El objetivo es facilitar tanto su incorporación efectiva al puesto como su adaptación al nuevo entorno laboral.
Diez plazas ofertadas y diez plazas cubiertas
El proceso de empleo público para personas con discapacidad intelectual ofertaba un total de diez plazas de personal subalterno. Finalmente, todas han quedado cubiertas.
La selección se realizó mediante concurso-oposición. La fase de oposición incluyó un ejercicio teórico y otro práctico. Posteriormente, la fase de concurso valoró aspectos como la experiencia profesional, la formación y otras titulaciones de los participantes.
Para facilitar el acceso a las pruebas, la Escuela de Administración Pública de Castilla y León (ECLAP) puso a disposición de los aspirantes un temario adaptado a lectura fácil.
Este material se elaboró con la colaboración del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), con el fin de adaptar los contenidos a las necesidades de los participantes.
Un empleo estable para ganar autonomía
Más allá de la incorporación a la plantilla autonómica, los nuevos puestos permiten a los diez trabajadores acceder a un empleo estable y desarrollar con mayor autonomía sus proyectos personales y profesionales.
El consejero de la Presidencia, Luis Miguel González Gago, señaló que conseguir estas plazas supone un “reconocimiento a su esfuerzo y a su preparación”. También destacó la importancia del trabajo como espacio para asumir responsabilidades, relacionarse y avanzar en autonomía personal.
Los diez nuevos empleados comenzarán a desarrollar las tareas correspondientes a la categoría de personal subalterno y pasarán a formar parte de los equipos de la Administración autonómica en sus respectivos destinos.
Castilla y León reserva el 10 % de sus plazas a personas con discapacidad
La incorporación se enmarca en la política de acceso al empleo público para personas con discapacidad de Castilla y León.
El Estatuto Básico del Empleado Público fija una reserva mínima del 7 % de las vacantes para personas con discapacidad. Además, establece que, dentro de esa reserva, al menos un 2 % de las plazas ofertadas debe destinarse a personas que acrediten discapacidad intelectual.
En Castilla y León, la normativa autonómica establece una reserva mínima del 10 %, un porcentaje superior al mínimo fijado con carácter básico por la legislación estatal.
La Administración autonómica considera que este tipo de convocatorias permiten avanzar en la incorporación de personas con discapacidad intelectual al empleo público. Al mismo tiempo, persiguen que los nuevos trabajadores puedan desarrollar su actividad profesional con los apoyos y adaptaciones necesarios.
Con la resolución de este proceso, diez personas comienzan una nueva etapa como empleados públicos fijos de la Junta de Castilla y León, con destinos repartidos entre cuatro provincias de la Comunidad.



