El legado del vidrio en León es una historia que se escribe a través de la luz. Esa misma luz que atraviesa los muros de la Catedral encuentra ahora un nuevo refugio de vanguardia en la institución académica de la ciudad.
La Universidad de León ha sumado una pieza de un magnetismo rotundo a sus fondos: ‘Oculus Draconis’. Se trata de una escultura con forma de ojo de dragón realizada en vidrio por la creadora leonesa María Jesús García Armesto. Concebida originalmente como un profundo homenaje a Antoni Gaudí en el centenario de su fallecimiento, la obra llega a la institución como una donación de la propia autora, quien considera a la ULE su alma mater y el espacio natural donde su mitología debe ser compartida con la ciudadanía.
La pieza se encuentra expuesta de forma provisional en la Sala Gordón Ordás del edificio del Rectorado, en el centro de la capital, a la espera de que los técnicos dictaminen cuál será su ubicación arquitectónica definitiva.
Arqueología urbana en una vidriera de hormigón
La riqueza de la escultura no reside únicamente en su acabado visual, sino en la historia que esconden sus materiales. Fiel a la filosofía gaudiniana del trencadís y el reaprovechamiento, García Armesto ha estructurado la pieza mediante la técnica de la vidriera de hormigón, utilizando fragmentos de vidrio reciclado.
Muchos de estos cristales tienen denominación de origen local: fueron recuperados a pie de obra durante la reciente intervención urbanística y peatonalización de la emblemática calle Los Cubos, junto a la muralla romana.
Canicas de cristal, restos de vidrios antiguos y una esfera de vidrio veneciano original —que funciona como el iris y centro del ojo— completan el conjunto, engarzado en una armadura metálica que permite que el sol la atraviese y modifique su color según la hora del día.
El diálogo con los grandes maestros
La llegada de esta pieza sirve también para consolidar el patrimonio artístico de la Universidad de León en una de sus disciplinas más prestigiosas: el arte del fuego y el vidrio. La escultura entabla una conversación estética directa con el universo medieval leonés y, de forma muy especial, con el legado del maestro Luis García Zurdo, cuyas monumentales vidrieras salpican y dan identidad a varios de los edificios clave del campus de Vegazana.
La rectora de la Universidad, Nuria González, ha escenificado el agradecimiento de la comunidad universitaria ante un gesto que califica de generoso y de «gran calidad artística». Las instituciones académicas, ha recordado la rectora, deben funcionar como nodos de conocimiento, pero también como santuarios de la creatividad contemporánea. Con el desembarco de este dragón de cristal, el Rectorado no solo rinde cuentas con la herencia de Gaudí y su Casa Botines, sino que recuerda que el arte leonés sigue sabiendo cómo moldear la luz.