El Instituto de Agricultura Sostenible del CSIC (IAS-CSIC) ha aprovechado la conmemoración del Día Mundial de las Legumbres para poner el foco en la importancia de los cultivos de leguminosas y en el trabajo que desarrollan sus equipos de investigación. El centro subraya que sus proyectos combinan ciencia básica y aplicación directa al campo, con el objetivo de mejorar variedades, ajustar prácticas agronómicas y reforzar la sostenibilidad del sistema alimentario.
Bajo el lema “Las legumbres aportan diversidad a los sistemas agroalimentarios”, el instituto recuerda que estos cultivos son esenciales para avanzar en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030. Judías, lentejas, garbanzos, habas y guisantes concentran gran parte del consumo, aunque existen muchas más especies con impacto positivo en seguridad alimentaria, nutrición, salud, biodiversidad y adaptación climática.
El investigador Diego Rubiales, responsable del Grupo de Mejora Vegetal por resistencia a estreses, señala que España mantiene tradición en producción y consumo, pero aún arrastra un déficit estructural. Según los datos difundidos por el IAS-CSIC, la ingesta histórica cayó desde 13 kilos por habitante y año hasta 3 kilos, y aunque la tendencia mejora en la última década, el país todavía consume por debajo de lo recomendado por especialistas.
Además, el instituto advierte de un desequilibrio entre demanda y oferta nacional: tres de cada cuatro legumbres consumidas en España se importan. En el ámbito de la alimentación animal, la dependencia es mayor, ya que España necesita importar casi el 100 % de la soja pese a su peso en la industria cárnica y de piensos. En este contexto, la importancia de los cultivos de leguminosas gana relevancia no solo por motivos nutricionales, sino también por soberanía alimentaria y estabilidad productiva.
Para revertir esta situación, el IAS-CSIC participa en proyectos europeos de referencia como BELIS, COUSIN, IPMorama, NUSTALGIC, EVA Boost Legumes y PROSPECT, centrados en sostenibilidad, aprovechamiento de recursos genéticos y mejora frente a plagas y estrés ambiental. Paralelamente, impulsa proyectos nacionales orientados al desarrollo de variedades de guisantes, habas, vezas y especies de Lathyrus adaptadas a condiciones mediterráneas y con mayor contenido proteico.
La estrategia del centro no se limita al laboratorio. El IAS-CSIC también lidera acciones de coordinación científica y divulgación a través de la Red Española de Leguminosas (RELEG), la Asociación Española de Leguminosas (AEL) y la secretaría de la International Legume Society (ILS). Esta red de trabajo ha reforzado la circulación de conocimiento técnico y ha ampliado la visibilidad del sector mediante jornadas, webinarios y publicaciones especializadas.
En el plano académico, durante 2025 se defendieron dos tesis doctorales sobre leguminosas dirigidas por personal investigador del instituto y hay dos defensas más previstas para 2026. A ello se suma una actividad divulgativa singular: encuentros mensuales en los que cada participante cocina recetas con la leguminosa del mes, una fórmula práctica para acercar la ciencia al consumo cotidiano y recordar, de forma directa, la importancia de los cultivos de leguminosas en la dieta y en el futuro del campo.
Con esta hoja de ruta, el IAS-CSIC insiste en que el avance científico, la transferencia al sector y el cambio de hábitos alimentarios deben ir de la mano. El mensaje de fondo es claro: reforzar la importancia de los cultivos de leguminosas ya no es una opción secundaria, sino una decisión estratégica para una agricultura más competitiva, resiliente y sostenible.