El escenario elegido para la reivindicación no podía ser más simbólico. Desde Los Barrios de Luna, León, la conmemoración del 75º aniversario del primer desembalse sirvió para articular una defensa cerrada del patrimonio hidráulico. El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, reclamó la urgente necesidad de implementar un Plan Hidrológico Nacional actualizado que abandone lo que calificó como la resignación de «administrar la escasez», apostando de lleno por volver a planificar e invertir en presas y embalses estratégicos.
En su intervención, Pino remarcó que las políticas de eficiencia no pueden ser la única respuesta ante los periodos de sequía. Aunque respaldó la reconversión técnica del sector, dejó un mensaje contundente sobre la gestión del recurso: «ahorrar no sustituye a almacenar» ni la modernización de regadíos puede suplir la falta de infraestructuras de regulación. Bajo este prisma, el consejero exigió que aquellos proyectos técnicamente viables y con respaldo ambiental dejen de encallarse en la burocracia administrativa.
En la escala autonómica, el balance hídrico llega respaldado por cifras de inversión. La Junta cifra en más de 113 millones de euros las partidas movilizadas en los sectores dependientes de este sistema en colaboración con SEIASA y las comunidades de regantes integradas en FERDUERO. Para completar este mapa de infraestructuras, se ratificó el compromiso de culminar la modernización del Canal de Villadangos, una actuación que contará con una inversión global prevista de más de 43 millones de euros para asegurar el regadío en la zona del Órbigo.


