El misterio que ha rodeado durante décadas a los cielos estadounidenses comienza a disiparse, al menos en los registros oficiales. El Departamento de Guerra de Estados Unidos ha marcado este viernes un hito histórico al informar de la desclasificación masiva de archivos gubernamentales sobre Fenómenos Anómalos No Identificados (UAP). Este movimiento responde a la promesa de transparencia realizada por el presidente Donald Trump el pasado mes de febrero.
Bajo la dirección del secretario de Guerra, Pete Hegseth, la administración ha habilitado el portal war.gov/ufo, una biblioteca digital donde el público puede consultar una colección inicial de documentos, fotografías y vídeos sobre objetos voladores no identificados y posibles indicios de vida extraterrestre.
«Estos archivos, ocultos tras clasificaciones, han alimentado durante mucho tiempo especulaciones justificadas; es hora de que el pueblo estadounidense lo vea por sí mismo», afirmó Hegseth durante la presentación del portal.
Un esfuerzo conjunto de inteligencia y ciencia
La desclasificación no es un esfuerzo aislado. Se trata de un despliegue coordinado que involucra a las instituciones más influyentes del país:
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La Casa Blanca y la Oficina del Director de Inteligencia Nacional.
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El Departamento de Energía y el FBI.
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La NASA, liderada por Jared Isaacman.
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AARO (Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios), creada en 2022.
Jared Isaacman, administrador de la NASA, ha defendido la participación de la agencia espacial en este proceso, subrayando que la búsqueda de conocimiento es el motor de su institución. «Aplaudo el esfuerzo conjunto para brindar mayor transparencia. En la NASA, nuestra labor consiste en analizar datos con los instrumentos más avanzados y compartir los hallazgos», señaló Isaacman.
El origen de la polémica: Del pódcast de Obama a la orden de Trump
El camino hacia esta publicación ha estado salpicado de tensiones políticas. El detonante fue una entrevista del expresidente Barack Obama en el pódcast de Brian Tyler Cohen. En dicha intervención, Obama admitió que los fenómenos «son reales», aunque matizó que no había visto pruebas definitivas de instalaciones secretas.
Estas declaraciones provocaron una reacción inmediata de Donald Trump, quien criticó a su predecesor por manejar lo que consideró «información clasificada» de forma errónea y aceleró el proceso de apertura de los archivos que hoy ven la luz. Aunque Obama aclaró posteriormente que durante su mandato no tuvo pruebas de contactos directos, el debate sobre el Área 51 y la transparencia gubernamental volvió a situarse en el centro de la agenda pública.
¿Qué encontraremos en war.gov/ufo?
El catálogo inicial consta de 162 archivos, pero el Gobierno ha confirmado que la base de datos se actualizará de forma progresiva y continua. Esta apertura busca desmitificar hitos como el del Área 51 —confirmada como base militar por la CIA en 2013— y ofrecer respuestas basadas en datos a una ciudadanía que, en palabras de la Directora de Inteligencia Nacional, «ha buscado durante mucho tiempo la transparencia».
