
Este jueves, 8 de octubre, se celebra el Día Internacional del Pulpo, una jornada dedicada a uno de los animales marinos más fascinantes. Su inteligencia, capacidad para resolver problemas y particulares características biológicas han convertido a este cefalópodo en objeto de estudio y admiración en todo el mundo.
Aunque popularmente se conoce como Día Internacional o Día Mundial del Pulpo, no se trata de una jornada oficial promovida por Naciones Unidas. La celebración surgió dentro de la comunidad especializada The Octopus News Magazine Online (TONMO), que señala que fue impulsora del World Octopus Day. La fecha forma parte de los denominados Cephalopod Awareness Days, dedicados a divulgar el conocimiento sobre estos animales.
¿Por qué el Día Internacional del Pulpo se celebra el 8 de octubre?
La elección del 8 de octubre guarda una relación directa con una de las características más reconocibles del pulpo: sus ocho brazos.
La iniciativa comenzó a tomar forma en 2007 dentro de la comunidad de aficionados y especialistas en cefalópodos de TONMO. Con el tiempo, el 8 de octubre terminó consolidándose como la jornada dedicada específicamente a los pulpos y como el comienzo de varios días de divulgación sobre diferentes especies de cefalópodos.
Así, la celebración busca ir más allá de las curiosidades y contribuir a divulgar su biología, comportamiento y papel dentro de los ecosistemas marinos.
Un animal con tres corazones
Entre las peculiaridades más conocidas del pulpo destaca que dispone de tres corazones. Dos de ellos se encargan de impulsar la sangre hacia las branquias, mientras que el tercero bombea la sangre al resto del organismo.
También posee una gran capacidad para modificar su aspecto. Gracias a células especializadas de su piel puede variar rápidamente su coloración y apariencia, algo que utiliza para camuflarse, comunicarse o reaccionar ante diferentes situaciones.
A ello se une una característica que ha despertado especial interés entre los científicos: su inteligencia.
Los pulpos pueden aprender, explorar su entorno y resolver determinados problemas. Precisamente, su complejidad cognitiva y su comportamiento son algunos de los principales motivos por los que este animal continúa siendo objeto de numerosas investigaciones.
Organizaciones dedicadas a la protección animal aprovechan también la jornada para llamar la atención sobre su bienestar y sobre amenazas relacionadas con la actividad humana y la contaminación marina.
Ocho brazos capaces de explorar su entorno
Aunque habitualmente se habla de los “tentáculos” del pulpo, técnicamente se trata de ocho brazos provistos de ventosas.
Estos brazos poseen una enorme sensibilidad y desempeñan un papel fundamental a la hora de desplazarse, buscar alimento, examinar objetos o detectar lo que sucede a su alrededor.
Además, estos animales son capaces de introducirse por espacios sorprendentemente estrechos debido a la ausencia de un esqueleto rígido en la mayor parte de su cuerpo.
El pulpo, también protagonista gastronómico en León
El pulpo no solo despierta interés desde el punto de vista científico y medioambiental. También ocupa un lugar destacado dentro de la gastronomía española y su presencia llega igualmente a la provincia de León.
Un ejemplo reciente se encuentra en Riocastrillo de Ordás, que este verano volvió a celebrar su Feria Gastronómica del Pulpo, una cita que reúne gastronomía y ambiente festivo alrededor del tradicional pulpo preparado al estilo a feira.
De este modo, pese a tratarse de una provincia de interior, León también mantiene una particular relación gastronómica con este producto del mar.
Una jornada para conocer mejor los océanos
El Día Internacional del Pulpo 2026 sirve, por tanto, para descubrir las sorprendentes capacidades de una especie que lleva millones de años adaptándose al medio marino.
Detrás de sus ocho brazos se encuentra un animal con una biología excepcional, capaz de cambiar de apariencia, explorar el entorno y desarrollar comportamientos complejos.
Cada 8 de octubre, esta celebración invita a mirar bajo la superficie del océano y conocer un poco mejor a uno de sus habitantes más singulares.


