
El campo español afronta un 2026 especialmente complejo. Las inundaciones, el granizo, las heladas, el calor extremo, las tormentas y los incendios han dejado daños en 1,28 millones de hectáreas aseguradas entre el 1 de enero y el 26 de agosto.
La previsión de Agroseguro sitúa las indemnizaciones en 441 millones de euros, según el balance analizado este jueves por el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, con responsables de la entidad aseguradora.
Los datos vuelven a poner el foco en los daños agrarios en España en 2026 y en el papel del seguro frente a unos fenómenos meteorológicos que han golpeado a explotaciones agrícolas y ganaderas durante buena parte del año.
Los cultivos concentran casi 326 millones de euros
La mayor parte del impacto económico se localiza en las producciones agrícolas. Según los datos provisionales, los siniestros en cultivos rozan los 326 millones de euros.
Entre las producciones más afectadas aparecen los cultivos herbáceos, frutales, viñedo, hortalizas, cítricos, fresón, frutos rojos y frutos secos.
El año comenzó con fuertes borrascas. Después llegaron episodios de granizo y viento, además de las heladas de primavera. Durante el verano, el calor intenso, el pedrisco y las tormentas volvieron a elevar la siniestralidad.
Solo las tormentas registradas durante agosto han causado daños valorados en cerca de 50 millones de euros en explotaciones aseguradas, de acuerdo con el informe presentado al Ministerio.
Agroseguro ya había advertido a mediados de agosto de la elevada intensidad de los episodios de pedrisco, con más de 22.300 hectáreas de cultivos asegurados afectadas en ese momento.
Más de 16.000 hectáreas aseguradas afectadas por incendios
Los incendios constituyen otra de las amenazas que han marcado la campaña. El último balance eleva a 16.377 hectáreas la superficie asegurada afectada por el fuego.
La indemnización prevista por estos siniestros ronda los 2,7 millones de euros. No obstante, el Ministerio señala que las pérdidas ocasionadas por los incendios en el sector agrario siguen siendo menores que las derivadas de otros riesgos, como la sequía, las heladas o el pedrisco.
Los incendios dañan principalmente montes y terrenos sin aprovechamiento agrícola o forestal. Sin embargo, su incidencia sobre explotaciones del sector primario ha aumentado durante los dos últimos años. Agroseguro ya situaba 2026 entre los ejercicios con mayor superficie agrícola asegurada siniestrada por fuego de la última década.
El seguro agrario gana peso ante los episodios extremos
Durante la reunión, Luis Planas destacó la importancia del seguro agrario como herramienta para afrontar las pérdidas provocadas por los fenómenos meteorológicos adversos.
El Gobierno destinó inicialmente 315 millones de euros al Plan de Seguros Agrarios de 2026 para subvencionar la contratación de pólizas. Posteriormente, esa cantidad aumentó hasta los 344 millones para responder a las pérdidas provocadas por las borrascas de enero y febrero.
El encuentro contó con el presidente de Agroseguro, Ignacio Machetti Bermejo; su director general, Sergio de Andrés Osorio; y la directora adjunta de la Entidad Estatal de Seguros Agrarios, Carmen Sánchez Morillo-Velarde.
El nuevo balance de daños agrarios en España en 2026 refleja así la acumulación de fenómenos adversos durante prácticamente todas las estaciones del año.
¿Qué impacto tienen estos datos en León?
El informe facilitado por el Ministerio ofrece cifras para el conjunto de España y no desglosa los 441 millones de euros por provincias, por lo que no permite determinar qué cantidad corresponde específicamente a León.
No obstante, el contexto resulta especialmente relevante para el campo leonés y para Castilla y León. La comunidad fue la segunda de España con mayor importe de indemnizaciones por incendios agrícolas y ganaderos entre 2017 y 2025, con algo más de 3,12 millones de euros, según datos de Agroseguro difundidos este mes.
Además, en la provincia de León los incendios del verano de 2025 afectaron a 719 hectáreas agrícolas aseguradas, un precedente que refleja la exposición de las explotaciones de la provincia a este tipo de siniestros.
El escenario de 2026 mantiene, por tanto, al seguro agrario como una pieza relevante para agricultores y ganaderos ante una campaña marcada por la sucesión de riesgos meteorológicos.



