UGT ha reclamado este viernes una respuesta firme de las instituciones después de la agresión a una trabajadora de UGT León, ocurrida el pasado martes, 25 de agosto. El sindicato ha anunciado, además, que emprenderá las actuaciones judiciales que considere pertinentes por lo sucedido.
La petición se produjo durante una concentración de condena celebrada en León y a la que asistieron el secretario general de UGT Castilla y León, Óscar Lobo, y el secretario general provincial de UGT León, Enrique Reguero.
Durante el acto, Lobo manifestó el rechazo de la organización sindical a la violencia y a los que calificó como discursos de odio. Según sostuvo, lo ocurrido esta semana no debe considerarse un episodio aislado.
UGT habla de una “línea roja” tras la agresión en León
El responsable autonómico de UGT afirmó que el pasado martes “se traspasó una línea roja” en Castilla y León. A su juicio, este tipo de situaciones supone una amenaza para la convivencia, las libertades y el ejercicio de la libertad sindical.
Lobo recordó también que la libertad sindical es un derecho reconocido por la Constitución Española. A partir de ese argumento, defendió la necesidad de proteger la actividad de las organizaciones sindicales frente a cualquier forma de intimidación o violencia.
El dirigente sindical relacionó además el clima actual con determinados discursos políticos. En concreto, UGT sostiene que durante los últimos años se han producido señalamientos, insultos y descalificaciones dirigidos contra el movimiento sindical.
Estas afirmaciones forman parte de la valoración realizada por el propio sindicato durante la concentración.
UGT llevará el caso a la vía judicial
Uno de los principales anuncios de la jornada fue la decisión de UGT de iniciar las actuaciones judiciales correspondientes tras la agresión a una trabajadora de UGT León.
Óscar Lobo reclamó igualmente una reacción de las instituciones de Castilla y León. El dirigente pidió “poner pie en pared” frente a los discursos que, según señaló, pueden favorecer escenarios de confrontación y violencia.
Además, rechazó lo que calificó como situaciones de “equidistancia” o “silencios cómplices” ante este tipo de episodios.
El sindicato considera que una respuesta institucional clara resulta necesaria para preservar el clima de convivencia y garantizar que las diferencias políticas, sociales o sindicales se mantengan dentro del debate democrático.
Enrique Reguero denuncia años de presión sobre los sindicalistas
Por su parte, el secretario general de UGT León, Enrique Reguero, aseguró que los representantes sindicales llevan años soportando situaciones de presión y acoso.
Reguero resumió esa percepción afirmando que, en ocasiones, se les trata “como si ser sindicalista fuera un delito”.
No obstante, el responsable provincial incidió en la necesidad de diferenciar entre la crítica y la violencia. Así, defendió que cualquier ciudadano puede discrepar de las posiciones defendidas por UGT.
Para Reguero, esas diferencias deben resolverse mediante el debate, la discrepancia y el respeto, principios que situó como parte esencial de una sociedad democrática.
La concentración celebrada este viernes ha servido así para mostrar el respaldo del sindicato a la trabajadora agredida y para reclamar una respuesta frente a cualquier actuación violenta vinculada a las diferencias políticas, sociales o sindicales.


