La caza de la paloma torcaz en Castilla y León comienza este martes, 25 de agosto, dentro de la media veda. La apertura llega con un cambio relevante para los cazadores y titulares de cotos de la provincia de León: el registro de capturas de torcaz dejará de estar vinculado a las futuras autorizaciones para cazar tórtola común o europea.
La Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental ha decidido eliminar esa relación administrativa. Por tanto, participar en el registro de capturas de paloma torcaz no condicionará las autorizaciones correspondientes a la temporada de tórtola 2027-2028.
La medida afecta al conjunto de Castilla y León y, por extensión, a los terrenos cinegéticos de la provincia leonesa. La Junta asegura que las condiciones de la próxima campaña de tórtola se regularán mediante un procedimiento propio y se comunicarán con antelación al sector.
La paloma torcaz abre su periodo de media veda
La paloma torcaz podrá cazarse desde el 25 de agosto hasta el 20 de septiembre de 2026, dentro del calendario establecido para la media veda en Castilla y León.
Hasta ahora, el sistema de gestión había relacionado el registro de capturas de esta especie con la posibilidad de obtener preferencia en futuras autorizaciones para la tórtola europea. De hecho, la normativa publicada a finales de julio contemplaba inicialmente esa vinculación para la campaña 2027-2028.
Sin embargo, la Consejería ha optado ahora por suprimir esa condición y separar la gestión de ambas especies.
El cambio supone que los cazadores de paloma torcaz podrán desarrollar esta actividad sin que el registro de sus capturas determine, por sí mismo, el acceso futuro a la caza de la tórtola.
Dos especies con sistemas de gestión diferentes
Aunque la paloma torcaz y la tórtola común coinciden durante parte de la media veda, la regulación no es la misma.
La tórtola europea está sometida a un modelo específico de gestión adaptativa y control de capturas. Además, su aprovechamiento solo está permitido en los cotos expresamente autorizados.
El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, ha defendido que la modificación busca eliminar obligaciones cuando no resulten imprescindibles para garantizar una correcta gestión cinegética.
Según la Consejería, el objetivo es mantener el cumplimiento de las obligaciones nacionales y europeas, pero reducir las cargas administrativas para cazadores y titulares cinegéticos.
Menos burocracia durante la media veda
La decisión sobre la paloma torcaz se enmarca en otros cambios introducidos durante la media veda de 2026 en Castilla y León.
Desde el pasado 15 de agosto, las capturas de determinadas especies pueden comunicarse tanto a través de dispositivos móviles como mediante fichas de seguimiento en papel. Ambos sistemas tienen validez administrativa.
De este modo, la Junta pretende evitar que el uso de herramientas digitales se convierta en una barrera para determinados cazadores, especialmente en zonas rurales con problemas de cobertura o para personas menos habituadas al uso de aplicaciones móviles.
La Administración autonómica sostiene que esta fórmula permite mantener el control de las capturas sin imponer una única vía de comunicación.
La tórtola podrá cazarse desde el 29 de agosto
La próxima fecha destacada del calendario cinegético llegará el sábado 29 de agosto, cuando comenzará la temporada de tórtola común o europea en los cotos expresamente autorizados.
La normativa establece que la especie únicamente podrá cazarse los sábados y domingos comprendidos entre el 29 de agosto y el 20 de septiembre de 2026.
Además, el límite será de seis tórtolas por cazador y día. Castilla y León dispone esta temporada de un cupo autonómico máximo de 15.309 ejemplares para el conjunto de los cotos autorizados.
Cuando se alcance ese límite regional, la actividad deberá suspenderse. En este caso, el control de las capturas sí forma parte esencial del modelo de gestión aplicado a la especie.
La Orden AGR/743/2026 autorizó inicialmente 682 cotos de Castilla y León para participar en el aprovechamiento cinegético de la tórtola durante esta campaña.
La Junta prepara nuevos cambios para los cazadores
La Consejería trabaja, además, en otras modificaciones relacionadas con la normativa cinegética.
Entre ellas figura una reforma del precinto digital para que deje de ser obligatorio, así como la regulación del uso de visores térmicos nocturnos en determinadas modalidades de caza mayor.
Estas medidas todavía se encuentran en fase de estudio y tramitación. Antes de su aprobación, la Junta prevé abordarlas con cazadores, federaciones, titulares de cotos y organizaciones vinculadas al sector.
El Ejecutivo autonómico plantea estos cambios como parte de una nueva política orientada a simplificar procedimientos sin eliminar los controles exigidos por la legislación.
La actividad cinegética mantiene un fuerte peso en el medio rural
La caza tiene una presencia especialmente amplia en Castilla y León. Según los datos facilitados por la Administración autonómica, más del 88 % de la superficie de la comunidad está vinculada a la actividad cinegética, con alrededor de 5.500 cotos y diez Reservas Regionales de Caza.
Este peso también se refleja en numerosas comarcas rurales de León, donde la actividad genera desplazamientos, servicios y movimiento económico durante las distintas temporadas.
Con la apertura de la caza de la paloma torcaz en Castilla y León, la media veda entra ahora en una nueva fase. El principal cambio administrativo será, precisamente, la separación entre el control de la torcaz y las futuras autorizaciones de la tórtola europea.
La Federación de Caza de Castilla y León confirma que la paloma torcaz y la paloma bravía entran en periodo hábil del 25 de agosto al 20 de septiembre, mientras que la tórtola mantiene su regulación específica.



