Café Quijano debutó en el Cap Roig Festival durante la noche del viernes 24 de julio. Los hermanos Manuel, Óscar y Raúl Quijano llevaron hasta Calella de Palafrugell, en Girona, un espectáculo construido alrededor de sus grandes éxitos y de las canciones de Miami 1990.
La actuación permitió al grupo leonés celebrar 25 años de trayectoria musical ante un público entregado. Además, el escenario, situado a pocos metros del Mediterráneo, reforzó el carácter especial de una noche marcada por la nostalgia, el ritmo y la conexión con los asistentes.
Desde los primeros minutos, Café Quijano mostró la solidez de un directo en el que conviven dos de sus principales identidades musicales. Por un lado, el grupo recuperó su faceta más íntima a través del bolero. Por otro, desplegó el sonido pop-rock que impulsó algunos de los momentos más conocidos de su carrera.
Café Quijano en Cap Roig Festival: boleros y una segunda parte más rockera
El concierto se dividió en dos bloques claramente diferenciados. La primera parte estuvo dedicada a los boleros y a las melodías vinculadas con la etapa de Orígenes. Después, un cambio de vestuario acompañó el paso hacia una segunda mitad más eléctrica y festiva.
En ese tramo, el repertorio relacionado con La taberna del Buda levantó al auditorio. Muchos seguidores cantaron las letras y abandonaron sus asientos cuando comenzaron a sonar algunas de las composiciones más populares del trío.
La estructura del espectáculo reflejó, además, la evolución artística de Café Quijano. El grupo ha conseguido desarrollar durante más de dos décadas un lenguaje propio. Así, sus canciones pasan de la elegancia del bolero a la energía del rock sin perder la personalidad narrativa que caracteriza a los hermanos Quijano.
También coincidieron varias generaciones entre el público. Los seguidores que descubrieron al grupo en sus primeros discos compartieron el concierto con espectadores más jóvenes. De este modo, la actuación se convirtió en un recorrido colectivo por distintas etapas de la música española reciente.
‘Miami 1990’, un regreso musical a los orígenes
Una parte destacada de la noche estuvo reservada para Miami 1990. El álbum recupera recuerdos y experiencias relacionadas con los primeros pasos creativos de los hermanos leoneses.
El disco mantiene vínculos sonoros con La taberna del Buda y con el ambiente urbano de Manhattan. Sin embargo, también incorpora una mirada actual y una producción que combina nostalgia, acción, amor y memoria.
Por tanto, las nuevas canciones no aparecieron como un bloque aislado. Al contrario, quedaron integradas dentro de una historia musical más amplia. Esa fórmula permitió que el concierto avanzara entre el presente del grupo y los temas que han acompañado a sus seguidores durante años.
Un nuevo escaparate para la música leonesa
El debut de Café Quijano en Cap Roig supone también una nueva proyección para la música nacida en León. El trío llevó su identidad artística a uno de los escenarios estivales más reconocidos del país, situado en los jardines botánicos de Cap Roig y frente al mar.
La actuación confirmó la vigencia de un repertorio que ha sabido transformarse sin abandonar sus raíces. Asimismo, mostró a unos hermanos Quijano cómodos sobre el escenario y dispuestos a convertir cada canción en una celebración compartida.
Café Quijano en Cap Roig Festival dejó, en definitiva, una noche de memoria y música. El grupo leonés combinó sus nuevas composiciones con los éxitos de siempre y firmó un estreno que recorrió buena parte de su historia.



