El servicio de emergencias 1-1-2 de Castilla y León, dependiente de la Junta, ha hecho pública su memoria anual correspondiente a 2025, un documento que refleja la intensa actividad de un sistema que no descansa. Durante los doce meses del pasado año, el centro atendió un total de 952.222 llamadas, lo que arroja una media de 2.610 contactos diarios. En términos operativos, esto supone que los gestores del sistema procesaron una llamada cada 33 segundos, garantizando una respuesta inmediata ante cualquier situación crítica en la Comunidad.
Gestión de incidentes y tiempos de respuesta
A lo largo de 2025, se gestionaron 351.682 incidentes, cifra que representa un incremento del 5,6% respecto al ejercicio anterior. Esta actividad derivó en más de medio millón de avisos a organismos de intervención. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y las Policías Locales concentraron la mayoría de los requerimientos (57,1%), seguidos por las emergencias sanitarias de Sacyl (33%) y los servicios de extinción de incendios (4,6%).
La eficacia del servicio de emergencias 1-1-2 de Castilla y León se mide también en segundos: el tiempo medio de respuesta en 2025 fue de apenas 6,07 segundos. Por su parte, la gestión completa del incidente —desde la identificación de la emergencia hasta el aviso a los organismos competentes— se situó en un minuto y dieciséis segundos de media, manteniendo los estándares de alta calidad que exige la sociedad actual.
Un año de desafíos: del ‘apagón’ a la vigilancia animal
El balance de 2025 no estuvo exento de retos excepcionales. El sistema tuvo que absorber picos de demanda críticos durante eventos como el ‘apagón’ nacional del 28 de abril, los grandes incendios forestales del periodo estival y las sucesivas borrascas invernales. Agosto se consolidó como el mes de mayor actividad, alcanzando su cénit el viernes 15 con 4.228 llamadas en una sola jornada.
Un dato singular de esta memoria es el aumento del 30% en los avisos por animales muertos (985 incidentes), motivado por la vigilancia preventiva ante brotes de peste porcina y gripe aviar. Pese a esta carga de trabajo, la confianza ciudadana permanece intacta: el 98% de los usuarios mantiene un nivel alto de confianza en el servicio y casi la totalidad de los encuestados valora como «muy buena» la atención recibida.
Innovación digital y nuevos canales de comunicación
El servicio de emergencias 1-1-2 de Castilla y León ha aprovechado 2025 para modernizar su relación con la población. La principal novedad ha sido la apertura de un canal de WhatsApp abierto a toda la ciudadanía, diseñado para difundir consejos de prevención, alertas meteorológicas y noticias de alcance de forma directa y rápida.
«WhatsApp se ha convertido en una herramienta potente para ampliar la horquilla de edad de los usuarios informados», destacan desde el centro.
Además, el servicio ha avanzado en inclusividad con la adaptación de sus vídeos de autoprotección a la lengua de signos española y la creación de trípticos descargables con consejos ante nevadas, inundaciones o accidentes de tráfico. Estas iniciativas se suman a la presencia activa en redes sociales y la web oficial, consolidando un modelo de comunicación multicanal orientado a la prevención y la seguridad colectiva.