La Guardia Civil ha detenido al conductor de un vehículo implicado en el atropello de un operario de mantenimiento en la A-62, ocurrido en la mañana del 24 de septiembre en el término municipal de Parada de Rubiales, en Salamanca. Según la nota oficial, el turismo abandonó el lugar sin que su conductor auxiliara al trabajador.
El operario, de 57 años, sufrió lesiones graves y tuvo que ser trasladado en helicóptero al Hospital Clínico Universitario de Salamanca en estado crítico. El atropello se produjo sobre las 09:23 horas, cuando la víctima trabajaba a la altura del kilómetro 209 de la A-62.
La investigación permitió identificar el vehículo y localizarlo poco después en la provincia de Burgos. A las 12:45 horas, agentes de Tráfico interceptaron un Peugeot 308 gris con matrícula francesa en el kilómetro 45 de la AP-1, a la altura de Grisaleña y en sentido Francia. Para entonces, había recorrido más de 250 kilómetros desde el lugar del siniestro.
Los restos encontrados en la A-62 permitieron identificar el vehículo
Tras el atropello de un operario en la A-62, agentes de la Unidad de Investigación de Seguridad Vial del Subsector de Tráfico de Salamanca realizaron una inspección en el lugar.
Durante esos trabajos localizaron varios fragmentos pertenecientes al turismo implicado. Las comprobaciones permitieron determinar que correspondían a un Peugeot 308 fabricado entre 2008 y 2012 y de color gris claro.
Con estos datos, la Guardia Civil alertó a las patrullas de Salamanca y del resto de provincias de Castilla y León.
Horas después, agentes del Subsector de Tráfico de Burgos detectaron un vehículo que coincidía con esas características. Además, presentaba daños en la parte delantera derecha compatibles con un atropello a alta velocidad.
Fibras de la ropa del trabajador confirmaron la identificación
Una vez interceptado el turismo, los investigadores compararon sus desperfectos con las piezas recuperadas en el punto del accidente.
Según detalla la Guardia Civil, también encontraron en el coche restos de fibras textiles de alta visibilidad idénticos a los que vestía el operario atropellado. Esas evidencias permitieron vincular el vehículo con el siniestro.
El conductor es un hombre de nacionalidad portuguesa y 81 años, identificado en la nota únicamente por sus iniciales.
Los agentes procedieron a su detención como presunto autor de un delito de lesiones por imprudencia grave, contemplado en el artículo 152 del Código Penal, y de otro delito contra la seguridad vial por abandono del lugar del accidente, recogido en el artículo 382 bis.
El vehículo circulaba en dirección a Francia
La Guardia Civil destaca en su comunicado la coordinación entre las unidades de Salamanca y Burgos. Cuando fue localizado, el vehículo circulaba en dirección a Francia y ya había superado los 250 kilómetros de recorrido desde el lugar donde se produjo el atropello.
La nota policial subraya también la relevancia de la inspección técnico-ocular realizada en la A-62, ya que los fragmentos recogidos sobre la calzada fueron determinantes para orientar la búsqueda.
Las fotografías incluidas en el comunicado muestran la zona señalizada del accidente, así como el Peugeot 308 con importantes daños en su parte delantera derecha. Otra de las imágenes recoge el momento en el que agentes de la Guardia Civil acompañan al detenido.
La Guardia Civil recuerda, además, que cualquier ciudadano puede comunicar una emergencia a través del 062 o mediante la aplicación AlertCops.


