Las alarmas de seguridad infantil se han encendido en uno de los principales núcleos turísticos de Mallorca. Un hombre de 33 años y nacionalidad rumana ha sido detenido por agentes de la Policía Local de Calvià en un establecimiento hotelero de Magaluf, tras ser acusado formalmente de un delito de agresión sexual contra un menor de apenas cuatro años de edad.
El suceso, adelantado por el diario británico Daily Mirror, se desencadenó en el área de la piscina del complejo turístico. Fue la propia madre del pequeño quien, al percatarse de que el individuo estaba abrazando y besando a su hijo de corta edad sin ningún tipo de consentimiento ni relación familiar, intervino de inmediato encarándose con el sujeto. La tensa escena alertó rápidamente al resto de los huéspedes y testigos presenciales, quienes procedieron a requerir la presencia de los responsables del hotel para activar los protocolos de emergencia y dar aviso a las fuerzas de seguridad.
La patrulla policial desplazada al lugar procedió a la inmediata detención del sospechoso, quien ya ha pasado a disposición de la autoridad judicial correspondiente para prestar declaración. Por su parte, la familia de la víctima, de origen británico, ha abandonado ya las islas Baleares con destino a su país de origen. El suceso añade una nueva nota de preocupación sobre la seguridad en Magaluf, una localidad que lleva años bajo el foco institucional debido a la masificación turística y a los recurrentes problemas de orden público asociados a sus zonas de ocio nocturno.