
España quiere consolidarse como el principal proveedor europeo de aguacate y mango españoles. El sector busca aprovechar la cercanía con los mercados de consumo para competir con fruta más fresca y recolectada en un punto de maduración avanzado.
El nuevo presidente de la Organización Interprofesional del Aguacate y el Mango de España (Intertropic), Juan Antonio Reyes Gutiérrez, defendió esta meta durante un encuentro con medios celebrado en Fruit Attraction. Entre las prioridades de su mandato, señaló el crecimiento ordenado, la promoción del origen y la sostenibilidad.
España cuenta con 24.758 hectáreas de aguacate y 6.148 de mango, según la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos del Ministerio de Agricultura. Andalucía y Canarias concentran buena parte de la producción, pero el aguacate también avanza en nuevos territorios.
La Comunidad Valenciana ronda ya las 5.000 hectáreas de aguacate, según el director general de Intertropic, Antonio Carpintero. Castellón, Valencia y Alicante se suman a zonas con potencial como Cádiz y Huelva. El mango, más condicionado por el clima, mantiene su producción concentrada en la Axarquía malagueña y la Costa Tropical de Granada.
La cercanía, una ventaja para el mercado europeo
El sector sostiene que la proximidad puede diferenciar al producto español frente a competidores como Marruecos, Colombia e Israel en aguacate, y Brasil en mango.
Un mango español puede llegar a los lineales europeos en 72–96 horas, según Reyes Gutiérrez. Ese plazo permite recolectarlo más maduro que la fruta que recorre largas distancias por mar. En el aguacate, el momento de la recolección también influye en el desarrollo de sus aceites y en su textura.
«Nuestro valor diferencial reside en la frescura y la cercanía. Un mango recolectado en su punto óptimo puede llegar al lineal europeo en apenas 72 o 96 horas», señaló el presidente de Intertropic.
Aumenta el consumo, pero falta distinguir el origen
Más del 80% de los hogares españoles compra aguacate al menos una vez al año. El consumo doméstico alcanza los 2,03 kilos por persona. El mango supera el 50% de penetración y llega a 0,80 kilos per cápita, según datos del Ministerio de Agricultura.
Intertropic considera que el siguiente paso es que los consumidores reconozcan el origen europeo de estas frutas. Francia y Reino Unido son mercados consolidados para el mango, mientras que Italia ofrece margen de crecimiento.
Para impulsar la demanda, la organización desarrolla entre 2026 y 2028 la campaña Aguacate y Mango de Europa: Frutas con Corazón en España, Francia, Italia y Reino Unido. El programa cuenta con más de nueve millones de euros, financiados aproximadamente en un 75% por la Unión Europea, y prevé superar los 380 millones de impactos efectivos.
El agua y la concentración de la cosecha, entre los retos
La disponibilidad de agua condiciona la expansión del cultivo. Aunque las lluvias de la última campaña han aliviado la situación, Intertropic pide mantener las inversiones en infraestructuras y aumentar el uso de agua regenerada y desalada. Las explotaciones también incorporan riego por goteo, sensores de humedad, seguimiento satelital y drones para ajustar el uso de recursos.
El mango afronta otro desafío: su cosecha se concentra en pocas semanas. La campaña actual se encuentra aproximadamente a mitad de recorrido, con un volumen inferior al previsto inicialmente y una calidad que el sector califica de excelente. La recolección de la variedad Keitt prolongará la temporada hasta finales de octubre o comienzos de noviembre.
«Tenemos que ensanchar la demanda para poder absorber la cosecha de forma ordenada», afirmó Carpintero. Una demanda más amplia ayudaría a evitar la acumulación de fruta y las recolecciones anticipadas que pueden perjudicar la calidad percibida.
Intertropic también reclama que las importaciones compitan con normas equivalentes. Reyes Gutiérrez pidió reciprocidad en las condiciones laborales, medioambientales y fitosanitarias de los acuerdos comerciales. La organización sitúa además la mano de obra y el relevo generacional entre las cuestiones pendientes.
Para el sector, consolidar a España como proveedor europeo dependerá de acompasar la producción con la demanda y sostener su apuesta por la calidad, la promoción y el uso responsable del agua.


