La recogida de residuos orgánicos en Villaquilambre ya está en marcha. El Ayuntamiento ha activado la conocida como quinta fracción con una inversión total de 750.000 euros, de los que 186.000 euros proceden de fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. La medida permitirá implantar de forma progresiva el uso del contenedor marrón en el municipio y reforzar la separación de biorresiduos en los hogares.
Antes del verano, el Consistorio prevé instalar 150 nuevos contenedores marrones con cerradura electrónica en las rutas de recogida bilateral, sobre todo en Navatejera y Villobispo. Estos recipientes incorporarán un sistema de apertura mediante tarjeta electrónica por motivos de seguridad y salubridad. Además, la tarjeta ya puede solicitarse tanto a través de la web municipal como en los espacios informativos habilitados.
Con esta actuación, Villaquilambre da cumplimiento a la obligación de implantar la recogida separada de biorresiduos que fija la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular. El objetivo es claro: reducir la cantidad de residuos que acaba en la fracción resto y aprovechar la materia orgánica para su reciclaje y valorización.
Los datos explican el alcance del proyecto. Cada vecino genera de media 417 kilogramos de residuos domésticos urbanos al año. Hasta ahora, el 80% de esos desechos se deposita en el contenedor de resto. De esa cantidad, cerca del 50% está compuesta por materia orgánica reciclable. Con la implantación de los nuevos contenedores marrones, el municipio podría recuperar casi 3.000 toneladas anuales de residuos orgánicos.
De forma paralela, el Ayuntamiento ha iniciado durante este mes de marzo una campaña de información, difusión y sensibilización sobre el uso del contenedor de orgánica. Ya se han repartido más de 6.000 folletos en las localidades donde se implantará el servicio. También se instalarán puntos informativos en dependencias municipales y en las principales actividades organizadas por el Ayuntamiento.
Asimismo, el plan contempla más de una treintena de acciones formativas dirigidas a la ciudadanía. La intención municipal es que los vecinos conozcan con claridad qué residuos deben depositarse en cada contenedor y por qué esta separación resulta clave para mejorar la gestión de los residuos y reducir el impacto ambiental.
La campaña informativa ha comenzado en los colegios del municipio. Los agentes medioambientales ya han iniciado las explicaciones en las aulas para trasladar al alumnado las ventajas del reciclaje y de la separación de residuos que permiten generar compost y reducir las emisiones de CO2. Los tres centros educativos de Villaquilambre —CEIP Villa Romana, CEIP Villaquilambre y CEIP Los Adiles— cuentan ya con una compostadora.
En estos colegios, serán los propios alumnos quienes participen en la elaboración de abono orgánico a partir de restos de comida y hojas generadas en los centros. De este modo, el Ayuntamiento busca que los escolares comprendan de forma práctica el proceso de compostaje y la utilidad de esta nueva fórmula de reciclaje. Además, la iniciativa persigue que ese aprendizaje llegue también a las familias.
Junto a los folletos, el Consistorio distribuirá imanes para nevera con información práctica sobre los residuos que deben ir al contenedor marrón. A ello se suma un nuevo espacio en la web municipal en el que se detallan los materiales que corresponden a cada fracción: azul, amarillo, gris y marrón.
La campaña también pone el foco en la obligación legal de las entidades locales de establecer tasas específicas, diferenciadas y no deficitarias para la gestión y tratamiento de residuos. Esa medida abre la puerta a sistemas de pago por generación basados en el principio de “quien contamina paga”, recogido en la normativa estatal.
Con esta nueva fase, Villaquilambre da un paso más hacia un modelo de reciclaje más eficiente, con mayor implicación vecinal y con un papel destacado de la comunidad educativa. El reto ahora será consolidar el uso correcto del contenedor marrón y convertir la recogida de residuos orgánicos en un hábito cotidiano en el municipio.