La flota de autobuses en León vuelve al centro del debate. El sindicato USO ha denunciado el estado de varios autocares de Autocares Castilla y León SAU, empresa del Grupo ALSA, tras el intercambio de vehículos realizado desde septiembre. Según la organización, parte de los autobuses incorporados desde concesiones de Galicia presentan deficiencias mecánicas, carencias de seguridad y problemas de confort que afectan tanto a conductores como a usuarios.
En su nota de prensa, USO sostiene que estos vehículos han llegado a León después de operar en Galicia, donde los contratos exigen una flota más moderna. En cambio, el sindicato subraya que en Castilla y León el sistema concesional continúa prorrogado y que el límite de antigüedad sigue siendo más amplio, especialmente en el transporte escolar. A juicio de la organización, esta situación ha permitido la entrada de autocares en muy mal estado.
Entre los problemas señalados figuran marchas que no entran, volantes que resbalan, ausencia de climatización, asientos del conductor sin amortiguación y puertas que no cierran correctamente. USO añade que la falta de conductores, junto con la escasez de mecánicos y personal de taller, agrava todavía más la situación, ya que muchas incidencias no se resuelven con la rapidez necesaria.
El sindicato también pone el foco en la experiencia de los viajeros. Explica que algunos de los autobuses trasladados son de tipo cercanías, con tapicerías incómodas y poco espacio para equipaje. En líneas con alta demanda, como León-Ponferrada, los usuarios pueden afrontar trayectos largos en peores condiciones y, en algunos casos, llevar las maletas sobre las piernas por falta de maletero suficiente.
Además, la denuncia apunta a un problema de imagen y orientación. Varios autocares mantienen colores oscuros o logotipos de otros servicios públicos, algo que, según USO, genera confusión entre los pasajeros, especialmente entre las personas mayores. La galería incluida en la nota muestra vehículos grises y azules con distintivos de Transporte Público de Galicia, así como un autocar donde conviven logotipos de BusCyL, la Junta de Castilla y León y la Junta de Andalucía.
Otro de los frentes abiertos es la implantación del sistema BusCyL. USO afirma que, seis meses después de la puesta en marcha de la gratuidad del billete, el nuevo sistema todavía no funciona de forma completa en la flota regional, salvo en el transporte metropolitano. Según la organización, los conductores siguen trabajando con teléfonos móviles para leer códigos QR y, además, deben emitir el billete en la máquina de la empresa, lo que duplica tareas y provoca demoras en carretera.
Mientras tanto, el sindicato contrapone esta situación a la reciente incorporación de dos autobuses articulados en las líneas del Transporte Metropolitano de León, donde sí aprecia inversión en renovación. En el transporte regional y escolar, sin embargo, la organización considera que el panorama es muy distinto y reclama una mejora real de la flota.
La nota difundida por USO centra la denuncia en el estado de la flota de autobuses en León y en las dificultades operativas del servicio. En el documento analizado no aparece recogida una respuesta de la empresa ni de la Administración autonómica sobre estas acusaciones.