Es de recordar que dicho semáforo cumple con la función de regular la salida de vehículos del aparcamiento de San Marcelo, una función que hoy en día ha perdido sentido y que no responde a la realidad actual del tráfico en la zona. Mantener un semáforo sin una función clara no solo es innecesario, sino que va en contra de una ordenación racional y coherente del espacio urbano.
Asimismo, UPL reclama una revisión y racionalización de los semáforos que regulan el acceso y la salida de la avenida de Independencia. Estos dispositivos fueron programados en un contexto de tráfico muy distinto, cuando la avenida de Ordoño II era una vía abierta al tráfico rodado, por lo que sus tiempos y ciclos semafóricos no se ajustan a la situación actual tras su peatonalización.
Por otra parte carece también de sentido el semáforo existente en la Avenida Independencia, así como el de Arco de Ánimas, que regula la salida desde esta última calle, dado que desde su peatonalización solo tiene sentido para los residentes de los garajes, de tal manera que ya no se hace precisa la regulación semafórica de ese cruce.
En este sentido consideramos imprescindible reprogramar los semáforos para adaptarlos a la nueva configuración viaria, mejorar la fluidez del tráfico en la zona y evitar esperas innecesarias a los peatones y a los vehículos. La peatonalización de Ordoño II ha supuesto un cambio importante en la movilidad del centro de la ciudad, y la regulación semafórica debe actualizarse para responder a esa nueva realidad.
Desde UPL insistimos en que se trata de actuaciones sencillas, de bajos coste, que contribuirían a una movilidad más eficiente y lógica en uno de los puntos más transitados de la ciudad, tanto por vehículos como por peatones.