La tensión política por el encaje territorial de León vuelve al primer plano. Unión del Pueblo Leonés (UPL) ha instado a Alfonso Fernández Mañueco, candidato del Partido Popular a la Junta, a “leer la Constitución” para, en palabras de la formación, no “retorcer la realidad” sobre la autonomía de la Región Leonesa.
La reacción de UPL llega después de que Mañueco rechazara en una entrevista la creación de una comunidad autónoma leonesa. El dirigente popular argumentó que “la Constitución española y el Estatuto de Castilla y León dicen lo que dicen”. Esa posición ha sido contestada con dureza por el partido leonesista, que se declara “indignado y estupefacto” por el planteamiento del candidato del PP.
Desde UPL sostienen que el debate sobre la autonomía de la Región Leonesa sí tiene respaldo constitucional. La formación remarca que el artículo 2 reconoce el derecho a la autonomía de las regiones y defiende que la Región Leonesa figuraba como región en el mapa territorial al aprobarse la Carta Magna. Además, añaden que León, Zamora y Salamanca comparten rasgos históricos, culturales y económicos que, según su lectura, encajan en el artículo 143.
Estatuto, reforma y voluntad política
Otro de los puntos de fricción es el Estatuto de Autonomía. Mañueco señaló que, para abrir esa vía, habría que modificar el texto estatutario. UPL responde que el Estatuto “no está escrito en piedra” y subraya que ya se reformó de forma integral en 2007, una modificación que el propio Mañueco respaldó en las Cortes como procurador y miembro del Gobierno autonómico.
Con ese argumento, los leonesistas ponen el foco en la voluntad política. A su entender, la discusión no es jurídica en sentido estricto, sino política e institucional: si hay mayoría y acuerdo parlamentario, el marco normativo puede cambiar.
Consulta popular y choque de relatos
UPL también critica lo que considera una contradicción en el discurso del PP. La formación recuerda que Mañueco afirmó “respetar los sentimientos” de la ciudadanía, pero denuncia que su partido bloqueó en las Cortes el debate de una moción leonesista para que la población de León, Zamora y Salamanca pudiera pronunciarse en consulta popular, siempre dentro del marco constitucional.
Para los leonesistas, hablar de conflicto territorial “solo busca emponzoñar” una reivindicación que consideran legítima. El PP, por su parte, mantiene una posición de continuidad institucional y rechaza abrir un nuevo proceso territorial en Castilla y León.
El factor socioeconómico entra en la discusión
La controversia no se limita al plano identitario. UPL vincula la propuesta de autogobierno con la evolución económica del territorio y afirma que la Región Leonesa arrastra un deterioro sostenido durante el actual modelo autonómico. En esa línea, invoca el artículo 138 de la Constitución, que obliga a garantizar un equilibrio económico justo entre las distintas partes de España.
Con este cruce de declaraciones, el debate sobre la autonomía de la Región Leonesa gana peso en la agenda política. El choque entre PP y UPL combina argumentos jurídicos, decisiones parlamentarias y una disputa de fondo sobre el modelo territorial y el desarrollo de León, Zamora y Salamanca.
En el corto plazo, no se prevén cambios normativos inmediatos. Sin embargo, la polémica reabre una cuestión de largo recorrido en la política autonómica: si el autogobierno leonés es una opción constitucional viable o una propuesta políticamente inviable en el actual equilibrio de fuerzas.