En plena 2026, Unión del Pueblo Leonés (UPL) ha elevado el tono y ha reclamado una respuesta “urgente e inmediata” ante la falta de cobertura e internet en la montaña oriental leonesa. Según la formación, varios pueblos acumulan prácticamente un mes con problemas de conexión, una situación que afecta de forma directa a la vida diaria de los vecinos.
La nueva denuncia ha sido trasladada por Luis Mariano Santos, hasta ahora portavoz leonesista en las Cortes de Castilla y León y alcalde de Cistierna. Su pronunciamiento llega pocos días después de las quejas vecinales en La Ercina, y sitúa de nuevo el foco en la brecha digital del medio rural leonés.
Además, UPL señala que el problema no es puntual. En Maraña, explica Santos, la única operadora con servicio en la localidad, Movistar, lleva sin cobertura móvil desde el inicio del año. Por ello, la incidencia no solo afecta a llamadas o navegación. También compromete servicios sensibles, como el de una usuaria de teleasistencia que depende de la red cuando sale de casa.
En paralelo, la falta de conexión repercute en el funcionamiento del Consistorio, el consultorio médico y los establecimientos de la zona. En municipios pequeños, donde cada servicio cuenta, una caída prolongada de red puede paralizar trámites, retrasar gestiones y aumentar la sensación de aislamiento.
UPL también pone el acento en Horcadas. La localidad, según la formación, sigue sin poder acceder a la fibra óptica pese a que la actuación debía estar finalizada en diciembre de 2025. La Junta Vecinal ya había advertido de esta situación. Mientras tanto, buena parte de los hogares continúa sin cobertura estable y sin alternativas sólidas para teléfono fijo, móvil o internet.
En este contexto, los leonesistas sostienen que la falta de cobertura e internet en la montaña oriental leonesa agrava un problema estructural: la pérdida de población en comarcas golpeadas durante años por el cierre de las minas y la falta de oportunidades. “Es necesaria una solución rápida para no condenar aún más a la comarca”, advierte Santos, que vincula la conectividad a la posibilidad real de fijar población.
Por otro lado, la crítica política también apunta a la Junta de Castilla y León y al Gobierno central. UPL reprocha “palabrería” institucional y recuerda los compromisos de Alfonso Fernández Mañueco en 2019 y 2022 sobre llevar internet de calidad a todos los rincones de la Comunidad. A juicio del partido, esos anuncios no se han traducido en mejoras efectivas en zonas especialmente vulnerables.
Con todo, el episodio vuelve a abrir una cuestión de fondo: en la España rural, la conectividad ya no es un extra, sino una infraestructura básica. Sin red estable, se resienten la atención sanitaria, la educación digital, la actividad económica y la seguridad de personas mayores o dependientes. Por eso, el debate ya no se limita a la cobertura técnica. También afecta a la igualdad de oportunidades entre territorios.
A corto plazo, la exigencia de UPL es clara: una intervención coordinada y con plazos concretos para corregir la falta de cobertura e internet en la montaña oriental leonesa. La formación pide menos anuncios y más ejecución sobre el terreno. Y los vecinos, mientras tanto, reclaman algo básico: poder llamar, trabajar y vivir conectados en sus propios pueblos.